Seis medallas en sub 23 y juveniles
España logra frenar la caída.

Cuatro medallas en el Europeo sub 23 de Erfurth y dos en el Mundial juvenil de Marrakech frenan la caída en las categorías jóvenes, principal preocupación del cuadro técnico de la RFEA. En sub 23 se empata el número de metales obtenido hace dos años en la localidad polaca de Bydgoszcz, pero las actuales son de superior calidad: entonces se ganó una plata y tres bronces y ahora se ha conquistado un oro (Arturo Casado en 1.500, con 3:47.02), dos platas (Manuel Olmedo en 800 con 1:51.47 en 800 y Benjamín Sánchez, con 1h 23:30 en 20 km marcha) y un bronce (Francisco España en 1.500, con 3:48.16).
Noticias relacionadas
En total se han logrado diez finalistas, uno menos que hace dos temporadas, pero el superior nivel de las medallas relega este dato levemente negativo a un segundo plano.
En cuanto a la categoría juvenil, la progresión respecto a la última edición, disputada en Sherbrooke (Canadá) ha sido muy evidente. Entonces no se consiguió ninguna medalla y sólo tres finalistas, mientras que ahora se han conseguido dos bronces (Albert Vélez con 5,20 en pértiga y Álex Soto, con 2,18 en altura) y cinco finalistas. Los datos, en todo caso siguen siendo pobres en sub 23, porque estamos lejos de los mejores resultados históricos: se obtuvieron diez medallas y 25 finalistas en 2001. En juveniles lo mejor conseguido jamás era una medalla y nueve finalistas, así que se mejora en lo primero, pero se baja en lo segundo. Pero el panorama se aclara algo. Al menos se ha frenado la caída en barrena que afectaba a nuestros jóvenes.
