Nadal ya lanza el asalto a las pistas duras de EE UU


Al mediodía del lunes, Rafa y Toni Nadal, sobrino y tío, aterrizaban en el aeropuerto de Palma. Llegaban de Estocolmo tras una nueva paliza victoriosa. Y decía Rafa Nadal: "Nadie podía pensar en que me podía meter en 30 triunfos seguidos sobre tierra, pero así han venido las cosas. Sigo pensando que tengo cosas por mejorar en el conjunto de mi juego: el saque, la agresividad..."
Pese al triunfo de Bastad, Rafa se sabe de memoria la lección de humildad que le dicta tío Toni: "Mi sobrino jamás romperá una raqueta sobre una pista, porque a él se le ha inculcado el valor de las cosas. Es consciente de que él, porque gana lo que gana, tiene cosas que a otros les son mucho más difíciles de conseguir".
Tras acomodar a Rafa con sus padres en Manacor, hasta otro viaje publicitario, Toni fue a reunirse con su familia y a estudiar el tórrido calendario del verano: Rafa Nadal jugará los torneos de tierra en Stuttgart, la próxima semana, y Umag, en Croacia. Si ganara uno de ellos, batirá el récord de Muster, siete títulos terrícolas, en 1996.
Luego, Rafa renunciará a defender su título en Sopot, Polonia, y se centrará en los ajustes para las pistas duras de EE UU. Allí, su duelo con Federer puede alcanzar dimensiones épicas.
Pista dura.
Los expertos aseguran: "La pista dura es lo que más iguala a Nadal y a Federer. En tierra, Rafa tiene la ventaja por sus tiros altos y liftados. En hierba, no hay nadie como Federer". El gran precedente es la célebre final de Miami, que Federer dominó con penas y fatigas: es el único partido que ha ganado a Nadal sobre tres cara a cara.
Examen de Toni Nadal: "En pista dura, Federer tiene cierta ventaja. Rafa necesita hacer algunas cosas más para poder con él. Haremos los Masters Series de Montreal y Cincinnati antes del US Open". En EE UU, a Rafa le llaman Popeye, por ese biceps rotundo. En el US Open, Nueva York, Popeye se medirá a un peculiar Brutus: Roger Federer.
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