Nadal ya sólo piensa en su cita con Roger Federer
Nadal y Federer se verán las caras en semifinales en un partido que suena a final anticipada de Roland Garros. Ayer, el mallorquín superó a David Ferrer, que se quejó por haber tenido que jugar con 24 horas escasas de descanso tras la batalla con Gaudio


Gerónimo reencarnado ya espera el viernes al General Roger Federer en el desierto de la pista central de París. Federer planea bailar con Maria Sharapova en la cena de campeones de Wimbledon. Pero a la cena de Roland Garros, de momento, ya no irá la monumental Sharapova, despachada ayer por la pequeñita belga Henin. Y la invitación de Federer está en el aire, en las manos y en la raqueta de The Next Great Champion, el Próximo Gran Campeón: Rafa Nadal. O Gerónimo. Mala cosa para Federer.
Venga usted a recoger la papela, Herr Federer, le dice Rafa a Roger, casi como se lo diría Gerónimo, el último guerrero apache, al General Crook, el jefe de los casacas azules. No es una originalidad, es un relato: "Allez, Gerónimo", "Adelante, Gerónimo" gritaban ayer a Nadal desde las tribunas de la Suzanne Lenglen. Por cierto, ¿era zurdo Gerónimo...?
"Era un guerrero indomable, bronceado por el sol y capaz de encontrar en el desierto de Sonora y en la Sierra de San Carlos escapatorias imposibles para ningún otro", cuentan los que conocieron al bronceado jefe. ¿Escapó Gerónimo a las Baleares? Falta que al general Crook se le fuera algún pariente por los Alpes Suizos, y entonces ya estamos todos.
A Nadal le gritaron ayer los franceses "Allez Gerónimo", e incluso le aplaudieron a rabiar (ya le vale) por una hazaña que heló la sangre de David Ferrer. A un ritmo mortal para un hombre que el lunes había jugado más de cuatro horas, Ferrer disfrutó de tres puntos de set cuando Nadal servía con 4-5 en la primera manga. Con el cuchillo entre los dientes y el alma en la mano zurda, Nadal salvó los tres. Ya con 5-5 y 15-40, un disparo angulado de Ferrer arrinconó a Nadal, que rescató una bola "imposible para ningún otro ser humano". Ahí, Ferrer cruzó una volea impecable a la otra esquina. Nadal se estiró, una serpiente de cascabel, y descerrajó un passing asombroso, directo a la línea y al corazón de Ferrer. "Fue increíble, quizá el mejor passing de mi vida", dijo Nadal. "El partido no se perdió por ese punto, sino porque no había descansado", resumió Ferrer.
Fue set para Nadal, 7-5 en 66 minutos. Los otros dos (6-2, 6-0) fueron un suplicio de 62 minutos para Ferrer, deslomado como si Gerónimo lo hubiese atado en el desierto, cara al sol y con los párpados cortados. Ahí tiene el General Federer su invitación para la Cena de Campeones: en el filo del tomahawk, el hacha de combate de Gerónimo.
David Ferrer
No veo normal tener que haber jugado con 24 horas escasas de descanso tras el esfuerzo del lunes. No es lógico, y más cuando ahora se ve que Rafa tiene que descansar dos días. Es difícil jugar contra un zurdo como Rafa por cómo te vienen los segundos saques y los restos. Rafa tira con mucho peso, bolas muy altas y hay que estar en muy buena forma para medirse a él, porque lo devuelve todo. Iré a Wimbledon y me gustaría estar en el equipo de Copa Davis, aunque fuera para llevarle a Rafa la botella. Rafa va a ser número uno".
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Rafael Nadal
Ha sido mi mejor día en las dos últimas semanas. Todo funcionó a la perfección. En semifinales, Federer es favorito, pero va a tener que manejar esa presión. He dado el mejor passing de mi vida, aunque lo mismo pudo haberse ido fuera. Creo que ese golpe afectó la moral de David, que llegó cansado por el partido con Gaudio. Me encuentro bien y además, puedo descansar, así que el viernes debo estar perfecto. Será un partido diferente al de Miami, porque es en tierra batida, lo que cambia mucho las cosas".