Nike hace tambalear el futuro de Marion Jones
Planea no renovar su contrato anual de tres millones de dólares


Gerhard Janetzky, director de la reunión ISTAF de Berlín, de la Golden League, no es sospechoso de parcialidad contra Marion Jones: Janetzky es de los poquísimos organizadores europeos que se mantienen a la expectativa para contratar en su reunión atlética a la ex reina de la velocidad.
Pero Janetzky ha declarado en el International Herald Tribune: "Hay que tener pena de ella (Marion)... Nike no va a continuar su contrato con ella desde finales de este año (...) no le va a quedar mucho dinero".
Janetzky aludía de pasada a las "altas sumas" que Jones está gastando en sus acciones legales durante todo el proceso que la relaciona con el Caso Balco. Por ejemplo, los abogados de Jones piden 25 millones de dólares por difamación a Victor Conte, director de los célebres laboratorios de San Francisco.
El director de la reunión de Berlín ha descrito gráficamente la alerta roja que se cierne sobre Jones y todo su entorno. Informaciones no desmentidas señalan que Nike abona a Marion un pago anual de tres millones de dólares. Si el grupo que controla las grandes reuniones europeas (Euro Meetings Group) insiste en el veto que anunció la semana pasada, y si Nike termina por no renovar el contrato, ¿qué ingresos le quedarían a Jones, cuando aún no ha cumplido 30 años...? Los organizadores europeos insisten en el veto, advirtiendo que es cuestión de "credibilidad".
Mundial. La amenaza para la mujer que dominó los Juegos de Sydney puede ser una catástrofe si Jones no pueda competir en los Mundiales de Helsinki, en agosto, algo que está en el aire.
Azuzada por su entrenador, Steve Riddick, Jones descarta ya el salto de longitud para concentrarse en 100 y 200 metros. Pero no podría acudir al Mundial finlandés en pruebas individuales a menos que obtuviese una de las tres primeras plazas en alguna prueba en los Campeonatos de EE UU, en Carson (California). Con sus marcas actuales, sería problemático.
No haber participado en el Mundial de París 2003, por embarazo, privó a Marion de la posibilidad de ganar algún título que le hubiera dado la invitación de oficio para Helsinki 2005.
Curiosamente, la única prueba individual en la que la ex reina pudo clasificarse para los Juegos de Atenas fue... la longitud. Sólo la descalificación por dopaje de Torri Edwards permitió a Marion integrar el relevo olímpico estadounidense 4x100 que, para colmo, fue descalificado. "Ni en mis peores pesadillas podía haber soñado algo semejante", dijo entonces Marion Jones. Está claro: no sabía lo que se le venía encima.
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Legalmente, la IAAF no puede ayudar a Jones
Rich Nicholl, representante legal de Marion Jones, solicitará a la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), su mediación ante los organizadores europeos del Euro Meetings Group que han vetado la contratación de Marion Jones y Tim Montgomery en unas 50 reuniones europeas (Zúrich, Londres, Oslo...). Nick Davies, portavoz de la IAAF, ha recordado: "Marion Jones es libre de competir y no hay cargos contra ella, pero la reglamentación actual es clara y deja las contrataciones en las reuniones privadas a la libre discreción de cada organización".