Hombrados le saboteó al Portland su día del alirón
Ademar será el juez de la Liga en la próxima jornada

La fiesta del Portland San Antonio no contaba con un ex de la casa, ahora en las filas del Ciudad Real. Nadie había preguntado por Hombrados, campeón de Europa con los antonianos que abandonó la tierra para enrolarse en el equipo manchego. El protagonista único tenía que ser Jackson Richardson, que jugaba su último encuentro en Pamplona, y a quien aficionados, directiva, autoridades y compañeros quisieron agasajarle antes del inicio del choque. Craso error, porque al gran Richardson sólo le faltó llorar, se le encendieron los ojos, y era un jugador anímicamente debilitado para empezar.
Enfrente, asistiendo a los prolegómenos, el Ciudad Real no entraba en homenajes. De buena gana Dujsebaev se hubiese abrazado al francés, porque ambos han protagonizado excelentes y bellas batallas épicas en las pistas de medio mundo en los últimos casi veinte años. Pero los manchegos estaban a lo suyo, a ganar para seguir con vida, a esperar la jugada rocambolesca que les de la Liga.
Revolución visitante.
Juan de Dios apostó por un siete inimaginable, con los titulares en el banquillo esperando su ocasión y con Pajovic de referencia defensiva. Fue como quitarle al choque 10 minutos, cuando empezaron a entrar los que suelen llevar el peso del Ciudad Real.
Cuando el Portland entró en acción se encontró falto de recursos. Su juego no fue brillante, y sus excelentes jugadores no tuvieron inspiración. Allí estaba Hombrados con la llave del candado; cuando no, los rivales insistían en romper los postes.
Y en el otro bando, el visitante, máxima efectividad. Úrios fue una especie de tornillo abriendo huecos en la defensa local, o provocando penas máximas, o bloqueando. Él fue un soporte constante para sus compañeros. Además, Dzomba pudo correr al contragolpe, y sentir otra vez la importancia de sus goles.
En la segunda mitad el Portland inició la remontada, restando un gol de diferencia cada cinco minutos. A otro equipo le hubiese ganado, pero el Ciudad Real es otro de los pata negra de la Liga, y con Hombrados de superstar (detuvo tres penaltis, dos en la segunda parte), manda al cuadro navarro a jugarse el título a León, donde en la próxima y última jornada tendrá que ganar al Ademar para conquistar su segunda Liga. Hombrados le saboteó el alirón al Portland.
El suspense, hasta el final
Las tres incógnitas que podían haberse despejado ayer siguen sin resolverse: el campeón de Liga (entre el Portland y el Ciudad Real), el séptimo puesto que abre la puerta a Europa (entre el Cangas y el Bidasoa), y el que acompañe en el descenso al Valencia (entre Teucro, Torrevieja y Almería). Se sabrá el próximo sábado, en la última jornada con horario único: 18:30 para los ocho partidos, en los que hay tanto en juego.La Liga pasa por el Ademar-Portland, porque el Ciudad Real-Teucro tiene tinte local, Con un Valladolid-Barça a considerar por la tercera plaza.Por el séptimo puesto, lo que salga del Bidasoa-Cangas. Mientras que para evitar el descenso, el Almería está obligado a ganar en la pista del Arrate, y el Torrevieja a sacar algo positivo para salvar la categoría.
Juan de Dios
La victoria ha sido muy importante, y ahora estamos a un punto a falta de la última jornada, que será trascendental. Ahora sólo nos queda esperar que Ademar salga motivado y ver cómo le afecta esta derrota al Portland"
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Equisoian
Sólo hemos dejado escapar una buena ocasión para ser campeones. Nuestra primera mitad ha sido mala, y en la segunda hemos tenido nuestra oportunidad pero hemos desaprovechado cuatro ataques seguidos. Ahora, a León a ganar".
