La fiebre del balonmano llena todas las canchas
El Barça abarrota el Palau y el Portland agota el aforo

Como movidos por un resorte, pero apoyados en el interés, el espectáculo y la trascendencia de los partidos, las aficiones de clubes de la Asobal se han echado a la calle en busca de entradas para los próximos encuentros, y en este momento se anuncian llenos impresionantes en buena parte de las canchas donde van a jugar los equipos punteros.
En el Palau el lleno será histórico. Por encima (¿cómo?) del que se registró en la última final de la Champions con Valero Rivera en el banquillo, cuando perdió el título ante el Portland. Además, hay una marcha naranja de seguidores manchegos, más de quinientos, que viajan en la mayoría de los casos sin alojamiento en la Ciudad Condal, donde la Fórmula 1 tiene desbordada la capacidad hotelera.
Ademar.
El Ademar ya ha completado su chárter a Zagreb con el equipo, donde se reunirá con otro grupo de aficionados leoneses. En total, unos 200 se desplazan a Croacia. El Ayuntamiento ha preparado un dispositivo especial para ver el encuentro en pantallas gigantes.
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El aforo es de 9.000 seguidores, y las peticiones para entrar superan con creces ese número. Pero no sólo en las finales europeas se nota esta fiebre. El Portland, que recibe en Pamplona el día 14 al Ciudad Real, en Liga, lo vendió todo en un día. Y eso que habrá televisión en directo, y se juega a las 16:30 horas. También el Ademar tiene más que vendido su aforo para el miércoles, en que recibe al Barcelona en un encuentro liguero que bien pudiera ser de campeones de Europa.
También los equipos menores llenan. Por ejemplo, aunque el Alcobendas no ha podido cambiar la hora de su partido ante el Torrevieja (18:00), anuncia que no sabe cómo dará respuesta a las demandas de su afición. Otro lleno habrá en Artaleku, por el derby entre el Bidasoa y el Arrate con Europa en juego.
