España acaba tercera en el medallero del Mundial
Aritz Itxiosa se llevó ayer el bronce en el peso pluma

Situación esquizofrénica en el público, en el sentido amable de la palabra, ante la final de los plumas que disputaban el estadounidense Mark López y el coreano Song Myueong-Seob. La esquizofrenia (hay que insistir en el sentido bromista del término) venía porque los 10.000 espectadores tenían partío en dos el corazón. Algunos apoyaban al americano, por aquello de que se enfrentaba al asiático que había derrotado al español Aritz Itxiosa en semifinales, con protestas del respetable. Si Corea nos ha robado, que pierda ahora, era el resumen. Otros se mostraban favorables al coreano, porque si ganaba, impedía que Estados Unidos adelantase a España en el medallero. La primera postura era visceral, la segunda, racional, con la vista puesta en la tabla del oro, la plata y el bronce.
Ánimos.
Ganó el americano, ante gritos españoles de "Corea, Corea" y estadounidenses, reforzados por espectadores nativos, de "iuesei, iuesei", que es como suena en inglés "USA, USA". Cuando se proclamó vencedor al hombre del nuevo mundo hubo abucheos, pero cuando interpretó a la perfección tres saltos mortales hacia atrás en el tatami, se le recompensó con palmas. Lo dicho, pura esquizofrenia, con perdón.
A todo esto, Aritz Itxiosa lograba con su bronce la octava medalla española, el segundo mejor resultado del taekwondo español en la historia de los Mundiales. Y aunque la Selección descendió un puesto en el medallero respecto al segundo ocupado ayer, el campeonato de Madrid sabe a gloria. Aritz se batió como un coloso, pero sucumbió. Las cosas se deciden en este deporte en centésimas de segundo, en un relámpago, así que del bronce al oro apenas hay nada de nada. Esta vez le correspondió el metal más pobre al vasco de 24 años.
Por cierto, los 10.000 espectadores de cada día del fin de semana suponen un récord histórico en la competición. En ninguna edición anterior se había alcanzado ese aforo. Eso también cuenta. Sobre todo porque en el horizonte está la nominación para los Juegos de 2012 y estas cosas añaden un granito de arena.
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