Daniel Martínez perdió contra el mejor del mundo
España no pasó de los cuartos en la primera jornada.

Cuenta la leyenda que allá por el siglo XVI un grupo de 700 coreanos consiguió repeler a un ejercito invasor japonés con la sola ayuda de los golpes que propinaban con sus manos y con sus pies. Era una lucha ancestral nacida de las reyertas entre las tribus de Corea que se popularizó en España hace unos treinta años con la llegada de unos maestros coreanos que impartieron magisterio y que crearon la base de los éxitos en Barcelona 1992, donde este arte marcial fue deporte de exhibición. Sin embargo, ayer, los vencidos de antaño (los nipones) se colgaron al cuello un bronce, mientras los triunfadores (los coreanos) se quedaron a cero en cuanto a la conquista de metales. Lo mismo le sucedió a España. Las cosas cambiarán de aquí al domingo, seguro, en el Mundial que ayer se inició en el Palacio de Deportes de Madrid.
Noticias relacionadas
España tenía puestas sus esperanzas en Daniel Martínez, un andaluz de 26 años, pero el sorteo fue un veneno: le correspondió enfrentarse al iraní Hadi Saei, el mejor especialista mundial en la categoría de los pesos ligeros, la que se disputaba ayer. El asiático, campeón mundial y olímpico, le venció por 12-6, con dos patadas en la cara incluidas, y relegó al discípulo de Paco Monfrino a los cuartos de final. "Ha sido un combate bonito; he hecho lo que he podido, pero él es el mejor del mundo", dijo Daniel Martínez al término del combate. El iraní fue el campeón, efectivamente, y sus compañeros le pasearon en hombros alrededor del tatami, como si de un torero se tratase.
En esa misma fase de cuartos se quedó Muriel Bujalance, andaluza de 22 años, que cedió ante la tailandesa Chonnapas Preanwaew por 7-5. Muriel ha sido dos veces subcampeona europea.
