Golf | José María Olazábal

"Puedo volver a ganar el Masters de Augusta"

José María Olazábal vuelve a levantar cabeza cuando más se le necesita, cuando se acerca su torneo favorito. Ha mejorado en el aspecto físico, su juego recupera crédito y por eso retoma una obsesión: volver a ser el más grande en Augusta por tercera vez tras vestirse de verde en el 1994 y 1999.

<b>CHAQUETA VERDE. </b>Olazábal se puso la chaqueta que adorna al ganador en dos ocasiones, 1994 y 1999.
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Casi se anota una victoria en el Bellsouth Classic en los días previos a su torneo favorito, eso significa que está usted en forma.

Sí que tuve la oportunidad de ganar en la tercera ronda y no lo hice, luego se presentó otra segunda oportunidad en el desempate y la perdí...

Mañana comienza el Masters de Augusta y ya ha conseguido vestirse dos veces de verde, en 1994 y 1999 ¿Se ve con posibilidades este año?

Creo que puedo volver a ganar el Masters de Augusta. Es una satisfacción personal y una alegría volverte a ver allí arriba; el fin de semana no juego para quedar entre el 50 o 60, yo no juego para eso. Ver que te vuelves a encontrar en esa situación es muy agradable. Si juego al nivel que yo creo que puedo jugar, sí puedo estar ahí arriba otra vez. No me siento inferior a muchos de los jugadores que están por delante. De todos modos no voy a Augusta esperando nada especial, así como que tampoco me sorprendería acabar entre los primeros porque sé lo que es eso. De los grandes, el Masters es el que mejor suelo jugar, aunque ha habido también años flojos, pero es el que mejor se adapta a mi forma de juego

José María Olazábal es quien es en esto del golf gracias en buena parte a sus dos triunfos en Augusta, ¿le debe mucho a este torneo?

Estoy donde estoy gracias al Masters, pero en esta edición no me quiero meter presión. Lo único que espero es seguir al nivel que he mostrado durante las últimas semanas, entonces es cuando podremos pensar en hacer algo grande. No me fijo un objetivo. Tengo la sensación de que será el Masters más igualado de los últimos años y que Tiger Woods tiene una relativa ventaja por su mayor poder mental.

Por cierto, Tiger Woods ha vuelto con fuerza después de que le hubiesen perdido de vista durante un tiempo...

Sí, lo ha hecho, y tendremos Tiger Woods para rato. Ha vivido una travesía del desierto durante dos años entre su vida personal y los cambios de swing. Ha vuelto a ganar, por lo que vuelve a estar en el grupo de favoritos.

¿A quién más apunta para hacerle competencia sobre la hierba del Augusta National?

Hay una serie de golfistas que por sus condiciones físicas tienen mucho ganado en este nuevo golf. Davis Love, Vijay Singh, Ernie Els, Phil Mickelson... El resto tenemos que meter poco a poco la cabeza aprovechando nuestra capacidad.

¿Qué espera de Sergio García? Porque su nombre suena siempre para ganar un torneo grande...

Sergio está haciendo las cosas muy bien, pero tiene su punto negro en el putt. Fallar en el green te priva de mejorar los resultados. Si mejora...

Retomando el hilo del 'nuevo golf' al que hacía referencia, cuéntenos a qué se refiere.

Pues que soy un melancólico en relación a la fuerza. El golf ha derivado en algo físico. Ya estaba cansado de que me pisaran todas las bolas. Con Butch Harmon (el entrenador que revisaba también el swing de Tiger Woods y que trabaja con Olazábal) he conseguido tener un mejor swing, y por lo menos ahora ya no necesito los prismáticos. Con las gafas graduadas es suficiente... Las estadísticas no las miro, lo que sí puedo decir es que algo de distancia sí he ganado; hay obstáculos que hace años no pasaba y ahora los paso.

Se puede decir que es usted un viejo rockero, aunque es más una sensación que una evidencia, porque va para los cuarenta años, tampoco es tanto.

Los años que van pasando... Por desgracia se ha perdido la habilidad en el golf, prima la potencia y no los golpes especiales como antes. En el campo de prácticas, los chavales ya sólo practican aspectos como la fuerza y la potencia, que han adquirido una importancia extraordinaria. Tiger Woods es en gran parte culpable de que estemos viendo la importancia de la potencia ahora.

Mejor retirarse entonces en vista de lo que cuenta...

No. Estamos llegando al límite en cuanto a materiales, y se están poniendo barreras para que no se avance más, y se establezca una frontera en cuanto a materiales y bolas. Cada vez hay más gente que llegará a pegar fuerte, los campos estarán todos cerca de los 7.000 metros; y a partir de ahora lo que harán son hoyos con muchos tees de salida, dos atrás del todo y otros para que la gente lo pase bien.

Durante su carrera deportiva ha pasado por momentos difíciles, pero nada le ha hecho tirar la toalla, ¿por qué?

En mi vida, por suerte o por desgracia, he pasado por momentos muy duros. Pero la vida me ha enseñado que lo importante no es estar siempre arriba, sino cuántas veces has sido capaz de levantarte después de pegarte un batacazo.

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Un aspecto que tampoco está dejando de lado es el empresarial. Usted lleva ya diseñados más de veinte campos y hace poco presentó otro proyecto en Sabiñánigo (Huesca). ¿Qué le inspira crear campos de golf?

Es algo con lo que he convivido toda la vida, así que si de algo sé es de golf. Hasta en China tenemos nuestro diseño. En la misma zona se construyeron cinco campos en sólo un año. Allí diseñamos Duval, Leadbetter, Annika Sorenstam, Greg Norman y yo. Había 900 chinos trabajando para tenerlo todo a nuestro gusto, las máquinas paraban dos horas al día para repostar... Fue una experiencia increíble.

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