Roddick levanta a Moyá la revancha de la Davis
Tras ganar el primer set, el español se hundió


Era uno de esos partidos que puede ganar cualquiera. Sobre todo, si ese cualquiera se llama Andy Roddick. "El es un cañonero, está en un gran momento de forma, y para ganarle en pista rápida, necesitas jugar todo el partido al 100%. Si te despistas, pierdes". Sí: ese él al que alude Carlos Moyá es Andy Roddick, el tenista que más fuerte saca en el mundo, el bateador de y raqueta de trueno.
Roddick, cabeza de serie número tres del torneo, eliminó a Moyá en los cuartos de final de Indian Wells, la revancha de la final de la Copa Davis, tras un intenso partido de hora y 53 minutos: 6-7 (4), 6-4, 6-1. Moyá sacó adelante el primer set en una muerte súbita llena de tensión que incluyó una fuerte discusión de Roddick con el árbitro, Lars Graf.
En esa muerte súbita, juego decisivo o tie-break, Roddick mandaba por 4-1. Pero Moyá subió hasta el 4-4, y ahí, en el noveno punto, un segundo saque de Charly se marchó fuera. Hubiera sido doble falta... de no ser porque Graf determinó que la raqueta de Roddick había rozado la bola. Punto para Moyá y enfado del estadounidense, quien se enzarzó con Graf: "Sí que he buscado la bola, pero ni yo mismo sé si la he tocado. ¿Cómo puede estar tan seguro...?"
Valió la opinión de Graf. Roddick no ganó un punto más en lo que quedaba de set y eso le sirvió para cargarse de motivación y salir pegando como un demonio en la segunda manga. "Sabía que que tenía que buscar mis tiros: nadie me iba a regalar nada", diría Andy tras cerrar el partido con 6-4 y 6-1 en los sets segundo y tercero. Tanteo fiel al patrón de los Moyá-Roddick en pista rápida: van a tres sets y acaba ganando Roddick.
En la última manga, Moyá no resistió el juego de combate del rubio Cañonero de Nebraska. Pero Roddick tenía más razón de la que hubiese deseado con esa sensación de que nadie iba a regalarle nada. Y tanto...
Agassi, lesión.
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Lo que faltaba a Roddick es que Hewitt se clasificara sin una sola carrera. Agassi se levantó con una infección en el dedo gordo del pie derecho y no se presentó a jugar por primera vez en 1.092 partidos. Semifinales: Hewitt (Satán descansado) contra el pretencioso querubín Roddick... y Federer-Cañas. Y Moyá pone rumbo a Miami, Key Biscayne: "Aquí no paramos. Hay que seguir".
En el cuadro femenino, brutal paliza de Davenport a Sharapova (6-0, 6-0). Final: Clijsters-Davenport.