Bekele regalará dos oros a su novia muerta
Su prometida falleció mientras se entrenaban juntos

Cuando el etíope Kenenisa Bekele se sitúe hoy a las 15:20 (La 2) en la línea de salida del Mundial de Cross Corto de la localidad francesa de Saint Galmier pensará en el pasado 4 de enero, el día más dramático de su vida. Se entrenaba en las cercanías de Addis Abeba, la capital abisinia, en compañía de su novia, Alem Techale, con la que iba a casarse el próximo 8 de mayo. Inopinadamente, Alem se sintió mal y cayó al suelo. Bekele la trasladó en su coche a un hospital, pero llegó muerta. Tenía 17 años y era campeona mundial juvenil de 1.500 metros. Bekele quiere ofrecerle dos medallas de oro en los Mundiales de Cross. Hoy, la del corto (4.196 metros); mañana, la del largo (12.020).
Bekele, que tiene sólo 22 años y es ya un mito del atletismo, encajó la muerte de su novia como un mazazo. Primero dejó de correr y de entrenarse, renunció a carreras que le pagaban un potosí por hacer acto de presencia. Luego volvió a competir, y perdió un par de pruebas en pista cubierta. Pensó en renunciar a estos Mundiales de Cross, pero decidió que iba a competir, a ganarlos, a ofrecer a su novia Alem, la niña de 17 años, dos nuevas medallas.
Imbatible. Y si las logra, habrá conseguido ya ocho, porque en los tres últimos Mundiales ganó siempre en la carrera corta y en la larga. Por cierto, la de menor distancia se disputará por última vez el año próximo. Se trataba de atraer a gente como Hicham El Guerrouj y a las demás estrellas del mediofondo, lo que no ha resultado. Punto y final.
Bekele debería ser el favorito, pero el recuerdo de la tragedia pesa sobre su ánimo y sobre su preparación. Kenia, eterna enemiga de Etiopía en cuestiones atléticas, ha lanzado el desafío. Eliud Kipchoge, campeón mundial de 5.000, ha lanzado el guante a la cara triste de Bekele. "Francia será su Waterloo". Existen dudas razonables de que el bueno de Kipchoge sepa lo que fue Waterloo para Napoleón (y para Francia), pero queda aparente.
Kenia no gana desde que en 1999 Paul Tergat lograse su quinto título consecutivo. Ahora, Paul se dedica al maratón y Kenia quiere aprovechar la presunta debilidad anímica de Bekele, pero el etíope corre en nombre de su novia muerta. Dos oros para Alem Techale, la chica de 17 años.
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Para ser sinceros, España no peleará en los Mundiales con los mejores, que son los africanos, sino con los europeos. Cierto: es una declaración de inferioridad. Nadie aspira a ganar a etíopes y kenianos. Todo lo más, a no estar demasiado lejos de ellos. De lo que se trata es de ser el primer equipo no africano. Y para ello se luchará contra Portugal, Italia y Francia, que presenta un equipo de nacionalizados magrebíes. Y sin olvidar a otros que el año pasado se colaron por delante de los españoles, como Canadá y Estados Unidos en la carrera corta o como Australia en la larga. El líder del equipo corto, el que corre hoy, es Juan Carlos Higuero, que no es un especialista. El del equipo largo es Juan Carlos de la Ossa, dos veces subcampeón europeo, pero que debuta mañana en unos Mundiales. De la Ossa aspira a un puesto entre los veinte mejores y a ser el primer europeo, si el ucraniano Lebed, oro continental, se lo permite.
