Olimpismo | El COI examina París

La Comisión del COI se blindó de la huelga social

París encaminó a los observadores lejos de la protesta.

<b>COLISEO. </b>Los inspectores del COI y los miembros de París 2012 se fotografiaron juntos en el cesped del estadio del Estadio de Francia.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Blindados por motocicletas policiales, en alerta escarlata, los comisionados del COI igual podían haberse ido a la pasarela de Valentino, en el Carrousel du Louvre. En su gris día de huelga, París supo raptar a la Comisión olímpica de Evaluación con tanto encanto como la serpiente pitón que la rubia Nicole Kidman se puso al cuello una vez. "El tacto de la serpiente seducía. Lo amaba", recuerda Kidman, quien jugueteó con el reptil pese al aviso de la familia: "Habrá fotos...".

Pues ahí está la foto: el sutil Bertrand Delanoë, que, como el difunto François Mitterrand, parece más florentino que socialista parisino, ayudando gentilmente a Madame Nawal Al Moutawakel en la azotea del Hotel Ibis: para que la ex vallista marroquí no se desmayara de vértigo ante la contemplación de las 45 hectáreas asignadas a la Villa Olímpica de 2012 en el barrio de Batignolles, Distrito XVII de París, en pleno centro de la Ciudad Luz.

Noticias relacionadas

Allí, París 2012, a los ojos enamorados de los comisionados, prometía regenerar la chatarra de la estación de San Lazare... por una majestuosa Villa Olímpica que quedará para Parque Tecnológico. Todo, a 10 minutos del Estadio de Francia, por las autovías.

Abajo rugía la manifestación. Algo lejos, entre Nation y Plaza de Italia, cerca de Austerlitz: cientos de miles, algunos con emblemas olímpicos. Desde Batignolles, los señores comisionados se fueron al Estadio de Francia, donde les aguardaban las francesas campeonas mundiales del 4X100 en París 2003... gracias al control positivo de Kelli White. La perfecta ingeniería humana de Christine Arron, entre la arquitectura elíptica de Saint Denis. Luego, la Comisión se fue a Roland Garros. Ayer no había nadie allí, pero mañana habrá más gente en la ecomanifestación contra el asalto olímpico al Bosque de Bolonia. Es comprensible que a la Comisión le fascine la pasarela de Valentino, pero podrían aprender más de los ecologistas. Por cierto, seguimos sin taxis. Continuará.

Te recomendamos en Polideportivo