Reyes se conforma con el bronce y se olvida del doblete
El irlandés Alistair Cragg ganó con gran autoridad la carrera y el británico John Mayock le quitó en el esprint la medalla de plata a Reyes Estévez, que no podrá conseguir el doblete en 3.000 y 1.500.
Reyes Estévez alcanzó su objetivo de la medalla, con el bronce, en los 3.000 metros, pero tuvo que ceder ante el poderío del irlandés Alistair Cragg, oro, y el esprint final del británico John Mayock, que le arrebató la plata prácticamente sobre la meta.
Como era de esperar Cragg salió dispuesto a convertir la carrera en un infierno para el español y lo consiguió. El irlandés, el hombre que había metido el miedo en el cuerpo con su 7:38.59 y su triunfo en Boston sobre el mismísimo Kenenisa Bekele, llevó el peso de la prueba desde los metros iniciales.
Consciente de que estrategia era la buena, ya que sabía que a un ritmo cómodo el final de 1.500 puro de Estévez podía dejarle sin el oro, Cragg marcó un paso por el mil de 2:35.50. Hasta ahí al de Cornellá se le veía fácil, bien situado entre los cuatro primeros daba muestras de poder aguantar.
Noticias relacionadas
Cragg, digno heredero de los grandes mediofondistas irlandeses como los campeones mundiales Frank O'Mara o el tristemente recordado por José María Abascal Marcus O'Sullivan, verdugo del cántabro en los 1.500 de Indianápolis'87, tensó un poco más la cuerda por los dos kilómetros (5:13.75).
Esto ya era demasiado para Reyes Estévez y todos los demás. A partir de ahí el oro tomó el nombre de Cragg, finalista en los 5.000 en los Juegos de Atenas, mientras que por detrás estaba la lucha por la plata. El español parecía que podía y entró en la recta final con ella en la mano pero, víctima del desgaste con dos series del viernes y un ritmo infernal en la final, terminaba cediendo en los últimos metros ante John Mayock y se tenía que contentar con el bronce, dejando simplemente su reto en un doblete de medallas, pero no de oro.