Canal batió un récord que duraba casi 15 años
Con 45.93 borró de las listas los 46.00 de Cornet

David Canal corrió ayer por la calle seis del nuevo Palacio de Deportes de Madrid. La exterior. Sin ninguna espalda a la que seguir, sin nadie que le sirviera de referencia. No importaba. La calle seis es la mejor en estos casos, porque las curvas son menos cerradas, y eso es trascendental en pista cubierta. David, discípulo de Rafael Blanquer, no necesitaba atletas a los que perseguir, porque su referencia era él mismo.
Se trataba de pasar los 200 metros en 21.60, un reto ambicioso, pero factible para él, porque este año ha corrido esa distancia en 20.95. Tiene un colchón de seguridad. Lo hizo en 21.67. Extraordinario, en todo caso. Baste decir que en la mañana de ayer sólo tres atletas pudieron hacer menos de ese registro en la prueba de 200. Y ellos corrieron a tope. David aún tenía que reservar fuerzas para una segunda vuelta.
Resistente. Pero, además de rápido, rapidísimo, está muy resistente. El ácido láctico le atacó, claro, se agarró a sus músculos, por supuesto. Hizo una segunda vuelta en 24.26 (así decaen los cuatrocentistas en la segunda parte, aunque a veces parezca que en ésta corren más, precisamente porque les cuesta más esfuerzo). Pero el ácido láctico no le frenó lo suficiente y pudo llegar a la línea de meta en 45.93, mejor marca europea del año. Atrás quedaban 14 años y 354 días de reinado de Cayetano Cornet, otro catalán, que marcó 46 segundos justos el 3 de marzo de 1990, en Glasgow, registro que le valió para ganar el bronce en los Europeos. Canal igualó ese récord el 21 de febrero de 1999, en Sevilla. Ahora lo ha enterrado. El récord de Cayetano era el cuarto más viejo en las listas de plusmarcas.
También había alguna posibilidad de ver la caída del más anciano entre los vigentes, el alcanzado en 1984 en San Sebastián, por Javier Moracho. Pero el ibicenco Felipe Vivancos se quedó a ocho centésimas de los 7.60 de Javier, que hoy cumplen 21 años y nueve días.
Felipe, atleta con buena técnica, tiene la plusmarca en sus piernas, y quizá en el Memorial Cagigal del jueves o en los Europeos de marzo pueda alcanzar esa marca mítica de Moracho. Ayer, un tropiezo en la última valla le resto tiempo.
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Y, para récords, el de Carme Blay en 60 metros. Es una desconocida para el gran público, pero muy apreciada en el atletismo. Nada menos que once títulos consecutivos ha ganado en la prueba de la velocidad pura, gracias a una explosividad fuera de lo común. Desde 1995 no hay quien la gane en la especialidad de los purasangres.
Ayer asistieron al Palacio 5.500 espectadores, 300 más que el sábado. Un éxito. Y si en la primera jornada los aficionados coronaron a Estévez, ayer se deleitaron con David Canal. Podrán seguir disfrutando con él (y con muchos otros) en el Cagigal y en los Europeos.
