Caza | Adiós a una tradición

El fin de la caza del zorro hace arder a Inglaterra

Blair acaba con las cacerías a caballo y realas de perros

Un zorro huye de la partida de cazadores.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Es casi como si en España se prohibieran cuadrillas y estoques en las corridas de toros: Inglaterra arde en un conflicto de pasiones. Y eso, aunque lo prohibido desde ayer mismo no es la caza de zorros, ciervos o liebres, sino su caza "con jaurías o realas de más de dos perros" y sin escopeta. La última jornada "legal", el jueves, atrajo a 105.000 cazadores. En Sedgefield, el final fue tragicómico. Una hábil zorra escapó a la persecución al esconderse en la finca de Tony Blair, el primer ministro británico. La zorra recibió el nombre de Tony, como no podía ser menos.

En realidad, lo que persigue la ley impuesta por el Gobierno laborista de Tony Blair son las cacerías a caballo y con realas de podencos. Los infractores recibirán multas de hasta 5.000 libras esterlinas. Suficiente para montar una revolución abanderada por 268 sociedades de caza que agrupan a unos 500.000 miembros en lo que se ha llamado la Alianza del Campo ("Country Side"): ¿Qué harán ahora con las jaurías y los caballos...?

Con la Sociedad de Caza Beaufort, de Wiltshire, galopan regularmente Carlos, Príncipe de Gales, y su hijo mayor, Guillermo, pese a los consejos de su madre, la difunta Lady Di. También, la Princesa Ana. Nada menos que el capitán Ian Farquhar, presidente de Beaufort, y amigo personal del Príncipe de Gales, se ha hecho portavoz de la Alianza y de la revuelta. "Que todo el mundo se reúna con nosotros de cualquier forma que pueda, aunque sea en sillas de ruedas. Así demostraremos que no vamos a ceder", promete Farquhar.

Concentración. Farquhar y sus aliados quieren concentrar el próximo fin de semana en las campas del centro de Inglaterra a medio millón de correligionarios protestando contra la nueva ley, un reto al Gobierno de Blair, a dos meses de las elecciones generales en las que el laborista se juega su cabeza tras un agitado curso político. Las policías de los pueblos vecinos a las cacerías advierten al Gobierno de que carecen de medios e instrucciones para dedicar los fines de semana a perseguir furtivos que opten por desobedecer, dejando los cascos urbanos a merced de la delincuencia. Grupos ecologistas combatieron el pasado fin de semana con cazadores en riñas que dejaron varios heridos en la campiña, tras golpes con puños y palos. Inglaterra está hecha unos zorros. Si fuera España con los toros...

Agresión a un laborista

Dan Norris, un diputado laborista del partido de Tony Blair, inspirador de la abolición de las cacerías a caballo y con jaurías de perros, fue agredido en la noche del jueves en el pueblo de Badminton. Norris fue reconocido y rodeado por exaltados cazadores tras participar en un debate. Le escupieron y empujaron a mansalva, y finalmente pudo alcanzar a duras penas su vehiculo para huir.

Noticias relacionadas

"Hitler también lo prohibió"

La desolación de los cazadores se recoge en estas palabras a The Times de John Bartholomew, ex mayor del Ejército británico y prisionero en Alemania en la II Guerra Mundial: "Sobreviví al cautiverio con la ilusión de volver a cazar. Esta ley es un ejemplo de tiranía como la que nosotros combatimos: en los años 30, Hitler también prohibió las cacerías".

Te recomendamos en Polideportivo