El CSD perseguirá a los inductores al dopaje
El secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, presentó los principales trazos del Plan Nacional Antidopaje, aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros, cuyo objetivo, aseguró, es situar a España en la "vanguardia en la lucha contra el dopaje" cubriendo los vacíos legales hasta ahora existentes y que sigue las líneas marcadas por la Agencia Mundial Antidopaje.

El secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky reincidió en la presentación del Plan Nacional Antidopaje en su política de "tolerancia cero" contra el dopaje, que insistió en que es una "auténtica lacra y amenaza social" y que se convirtió en una de las preocupaciones sociales tras las revelaciones descubiertas en el registro del Tour'98.
Aseguró que el nuevo Plan Antidopaje tiene como principales objetivos paliar "los vacíos legales" que existen dentro de la Legislación española, a la vez que apuntó que no "nace contra nadie y mucho menos contra los deportistas, más bien como beneficios de todos". Rechazó que la nueva reforma llegue porque España "haya sido un caldo de cultivo" del dopaje durante los últimos años. "El caso de positivos es de un 3%, una cifra similar a la media europea", apuntó.
Entre los puntos que perseguirá este nuevo Plan Antidopaje incidió especialmente en el entorno del deportista y para ello plantea "la modificación del Código Penal" y el establecimiento de un marco normativo que permita sancionar a las personas que "intervengan, propicien y prevean un tratamiento punitivo". "Hay que ir, principalmente, contra aquellos que se lucran con el dopaje", comentó.
Control e inspección
Noticias relacionadas
La creación de una Agencia Española contra el Dopaje, un grupo de intervención policial, integrado en el Cuerpo Nacional de Policía, y una unidad para perseguir los delitos del dopaje por parte del Ministerio Fiscal son algunas de las novedades de un Plan que, según afirmó, tiene un magnífico soporte en el laboratorio del CSD.
El texto también recoge medidas de refuerzo en aspectos de control e inspección. Lissavetzky, en este sentido, también se postuló a favor de "extender y aumentar" el número de controles fuera de competición y en deportes "como el ciclismo, a petición de la propia Federación de este deporte, o del fútbol, donde hasta ahora eran escasos".