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Martin Johnson dice adiós a final de junio

Una leyenda odiada e idolatrada por igual

<b>DOS MITOS. </b>Un equipo comandado por Lomu se medirá a uno capitaneado por Jono en su adiós.
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El hombre que alzó la primera y única Copa del Mundo para una nación del Hemisferio Norte, Martin Johnson, El Gigante Jono, ha anunciado que cuelga las botas en junio.

De todo se ha dicho sobre este segunda línea de más de dos metros y 120 kilogramos de peso. Corne Krige, institución del rugby surafricano y viejo enemigo del inglés, resumió así la controversia que generaba Johnson por su estilo de juego: "Es uno de los capitanes más sucios del rugby, pero es un jugador capaz de tirar él solo de todo su equipo. Bestial. Tiene todos mis respetos".

Johnson ha formado con Lawrence Dallaglio la dupla más temida del rugby de élite. Utilizaban cualquier argucia para sacar beneficio del juego "para el XV de la Rosa". Dallaglio, especie de estibador criado en las aristocráticas cocinas del Hotel Ritz londinense, en las que su padre oficiaba de chef, no esconde que la elección de Johnson como capitán le decepcionó: "Cuando se le nombró capitán, pensé que Martin no era el tipo más indicado para ese trabajo. Pero admito que ha mejorado hasta convertirse en uno de los mejores capitanes del mundo".

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Johnson, un jugador con el carisma de Bobby Charlton y la ética de Nobby Stiles, acumula en su palmarés todos los títules posibles del rugby de élite. Mundial, Seis Naciones, Grand Slams, giras con los Lions... Además, Jono, ha acabado por convertirse en auténtico dictador en la touch. Siempre será recordada su actuación en la final del Mundial en Australia. John Eales, el mejor segunda de la historia en lo referente al juego aéreo (le llamaban 'El Señor de los Aires'), destacó en su crónica de la final la labor de Martin, tipo con el que nunca tuvo buena sintonía: "Su partido en Melbourne ante Australia en la final es una de la mayores exhibiciones de un segunda línea que he visto en mi vida".

Adiós, por tanto, al hombre al que Jonny Wilkinson pidió un autógrafo el día que debutó con la selección inglesa. Después de 84 batallas con Inglaterra, se va el guerrero, "uno de esos tipos que siempre quieres tener a tu lado en la trinchera y que acaba por convertirse en una pesadilla si te lo encuentras en la de enfrente".

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