Federer coloca a Agassi más cerca de la retirada
El número uno mundial, inaccesible para el americano


A veces, los números encogen el corazón de los más valientes veteranos, como Andre Agassi, ya casi con 35 años. Esta pregunta tiene una respuesta muy dura para el resto del circuito: ¿Ha nacido el tenista que pueda ganar a Roger Federer? Es más dura la pregunta cuando se contrasta con los números sísmicos que ayer devastaron a Andre Agassi. Fue un maremoto gobernado con la sensibilidad neural exquisita de Roger Federer, alguien que ha elevado el juego a otro nivel.
Agassi había retado y envenenado a Federer comparándole con Sampras y su decena de Grand Slams, y recordando la final que le arrebató en 2002, en Miami: "¿Quién es Roger...?"
Para Agassi, Roger fue una cima alpina elevada en el desierto aborigen. Andre no ganó ni un set ni siquiera una de las cuatro tristes bolas de break que le toleró Federer. Peor: Agassi juega con golpes ganadores (winners). Y ahí, en esa estadística clave, el semidiós Federer barrió al ex diosecillo neón de Las Vegas: 46-13. Más del triple. "Agassi ya no es el que era y tendrá que elevar mucho su juego si quiere ganarme". Palabras de Federer como lápidas. Y peor aún: son hasta bondadosas para Agassi, porque le conceden cierta remota posibilidad que ahora ni se ve, ni se la espera.
Entre besos.
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Tan débil es esa posibilidad y tan grande el abismo, que el discurso de Agassi sonó a despedida: "Con toda mi alma quiero seguir jugando aquí, pero un año es mucho tiempo. Veremos". Se fue dando besos al público, mientras Federer se agrandaba.
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