Moyá no jugará la Copa Davis esta temporada
Charly se centrará en los Grand Slams, pero anuncia que volverá


Lo diremos con palabras a AS del propio Carlos Moyá: "Aquí no hay tiempo para disfrutar, ni para descansar ni para nada. Esto es muy duro. Si quieres conseguir algo importante, tienes que estar totalmente dedicado: yo he estado dos años muy centrado en la Davis hasta que la he ganado". Del aeropuerto de Chennai/Madrás, al aeropuerto de Sydney. Ahora, Melbourne, el Australian Open. Luego... adiós a la Davis 2005.
Tras ganar en Chennai... y tras perder ante Radek Stepanek en la primera ronda de Sydney, después de un viaje de ocho horas desde India, Charly volvió sobre un punto crucial: "La nula posibilidad de descanso". "En el tercer set ante Stepanek, me quedé sin piernas. Hice lo que pude, pero fue inútil. Había llegado de Chennai la noche anterior. Tuve que adaptarme a una nueva pista, un nuevo horario en un nuevo país, y..."
Y Carlos Moyá pensó de lo lindo durante su descanso en Sydney, antes de volar para Melbourne. Tiene ya 29 años. Entre 1999 y 2000, Carlos superó una dura lesión en la zona lumbar que le tuvo al borde de la retirada. Esa lesión y sus secuelas también le hicieron pensar en todo lo que se había perdido: los Juegos Olímpicos de Sydney, la gloriosa Davis 2000 en Barcelona...
Hambre de gloria. Y, durante el ciclo 2002-2004, Charly luchó como un coloso por recuperar el tiempo y los laureles perdidos:apostó fuerte por una medalla olímpica en Atenas, que se escapó en un partido polémico ante Massú. Llegó a dos finales de la Davis, su sueño dorado, y en ellas ganó tres partidos memorables, sin derrota alguna. En esas finales, sólo cedió un set, en Australia ante Philippoussis, al que acabó humillando. Ahora, cumplido el sueño de la Davis y satisfecha la factura con la gloria que se escapó entre 1999 y 2000, Charly volvió a pensar de nuevo: "Hay que apurar las copas de los Grand Slams. Esos son los grandes objetivos". A por ellos.
Y en los Grand Slams va a concentrarse el gran Moyá, con la vista puesta en el retorno a la Davis, en 2006. Pero antes quiere atacar de nuevo, la temporada primaveral estadounidense en pistas rápidas y duras, la tierra batida europea...
Luego llegará Wimbledon. El US Open, entre agosto y septiembre, suele pegarse con la semifinal de la Copa Davis. "He perdido dinero este año por dedicarme a la Davis", dijo Moyá en Sevilla.
Cuando España viaje a Eslovaquia, a primeros de marzo, Charly tendrá organizado el asalto a los torneos de Indian Wells y Key Biscayne (el quinto Grand Slam), desde su cuartel general de Miami. Quiere repetir título en Roland Garros...
Moyá deja tras sí unos herederos llenos de garra. "No se puede hablar en particular de nadie, no es Nadal, Ferrero, Robredo o Feliciano. Es un equipo sensacional, gente joven y con calidad para ganar en cualquier pista. Les doy ánimo a todos. Seguro que darán muchas alegrías", sentencia Carlos.
Algo parecido dijo Kareem Abdul-Jabbar, el día de 1989 en el que se despidió de los focos, en el Forum de Inglewood: "Magic Johnson y James Worthy saben bien lo que tienen que hacer". Los grandes pueden permitirse el lujo asiático, australiano en este caso, de designar a sus herederos. Moyá hace lo que hicieron Santana, Laver, Emerson, Sampras o Agassi. Y ahora le toca intentar ganar en Melbourne, donde Sampras le dio la alternativa, en 1997. Sin respiro. Sin aliento.
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El detalle: derrota clave ante stepanek
La derrota en primera ronda de Sydney ante el checo Stepanek fue clave para Moyá: tenía sus ojos en este torneo. Pagó caro el viaje de Chennai.