Natación | Travesía del Lago Ness

Meca abandonó tras 27 kilómetros por las bajas temperaturas

La organización le engañó para sacarle del agua, ya que se negaba a salir

<b>TRAVESÍA DEL LAGO NESS. </b>David Meca no ha podido con las aguas heladas donde dormita el mítico monstruo.
Agencia de Noticias
Actualizado a

El nadador de largas distancias español David Meca no pudo cruzar a nado el escocés lago Ness debido a las bajas temperaturas, que le obligaron a dejar la prueba cuando había recorrido 27,5 kilómetros.

El comienzo de la prueba se retrasó casi una hora debido a las condiciones meterológicas. Aun cuando las condiciones no eran las más favorables, David decidió realizar el intento en el día programado.

En principio, la travesía se había ido desarrollando con normalidad, si bien el nadador se quejaba de dolor en las manos y el rostro, debido al frío. Al constatar que en la zona central del lago la temperatura de las aguas era de seis grados (ocho en las zonas más próximas a la orilla), después de cinco horas de nado, David comenzaba a sufrir los efectos de la hipotermia, y empezaron a ser patentes los primeros síntomas, como la confusión, la falta de coordinación y la somnolencia.

David se negaba a abandonar la prueba, y en la confusión en que se encontraba, se le indicó un punto donde debía ser la llegada, a donde se dirigió el nadador, que desconocía en ese momento que no era el lugar previsto de llegada, sino otro elegido por la organización para obligarle a salir del agua.

La salida del agua se produjo después de haber rebasado la zona más difícil, presidida por el famoso Castillo de Urquhart, situado en un promontorio donde converge una zona de fuertes corrientes que debilitaron aun más al nadador.

Desorientado

Al ser consciente de la situación, y que había sido obligado a salir del agua mediante lo que en ese momento consideró engaño, tuvo palabras duras hacia los organizadores, pues insistía en todo momento en que se encontraba en perfectas condiciones, y que debía seguir.

La temperatura corporal de Meca bajó peligrosamente, y el nadador presentaba confusión y dificultades en el razonamiento. Eso le llevó además al enfado con su equipo, a quienes recriminó duramente la decisión adoptada, en cuanto fue consciente de que el lugar al que habían llegado no era el previsto, y que finalmente no completó el recorrido. Tal era la desorientación del nadador que en un principio creía haber finalizado con éxito la prueba.

"Ahora sé que he pasado por momentos de peligro

"Realmente no he sido consciente del frío que he pasado, pues iba concentrado en el ritmo de la brazada. Valoro el esfuerzo de mi equipo, y debo agradecerles que tomaran una decisión difícil por mí, ya que yo no estaba en situación de hacerlo", explicó poco después el nadador.

"Siento mucho mi reacción inicial hacia ellos. Ahora sé que he pasado por momentos de peligro, pues me han explicado que uno de los síntomas de la hipotermia es la falta de reflejos y la confusión mental que se padece. Por ello, yo insistía en seguir. Ellos han tenido que decidir por mí, y sé que han hecho lo mejor, aunque todos estamos apenados, pues la ilusión en este proyecto era enorme", agregó Meca.

Noticias relacionadas

"El esfuerzo ha sido enorme, y por ello estoy satisfecho. No siempre se obtiene el triunfo, y, aunque es prematuro valorar ahora la experiencia, sé que en el futuro será algo positivo en mi carrera. Desde este momento, ya pienso en el próximo intento", concluyó.

David Meca recorrió aproximadamente 27 kilómetros, desde el punto de salida, al sur de Fort August, hasta un punto situado a unos diez kilómetros de End Loch Ness, lugar previsto como de final de la prueba. El tiempo invertido ha sido de 5 horas y 47 minutos.

Te recomendamos en Polideportivo