Montgomery: "Por batir el récord no me importa morir"
Conte asegura que se lo dijo

Victor Conte, propietario de los truculentos laboratorios Balco, ha declarado que Tim Montgomery, plusmarquista mundial de 100 metros, le dijo: "Si puedo batir el récord del mundo, no me importa morir", según ha publicado el diario italiano La Gazzetta Sportiva.
El velocista estadounidense, compañero sentimental de Marion Jones, con quien tiene un hijo. Se puso a las órdenes químicas de Conte "y los progresos fueron inmediatos", según el propietario de los laboratorios, que recomienda que se comparen las fotos del sprinter tomadas antes y después del tratamiento.
En algo así como un ejercicio de apología del dopaje, se vanagloria de sus éxitos al suministrar sustancias prohibidas a los atletas y, en este caso, a Montgomery. "Tiene un cuello como el de Mike Tyson y con mi tratamiento aumentó trece kilos de peso en ocho semanas; así comenzó el progreso hacia el récord del mundo", dice Victor Conte, cuyos laboratorios sintetizaron el anabolizante THG, indetectable en aquellos momentos y que habrían consumido un buen número de atletas estadounidenses de élite, pero también el británico Dwain Chambers, plusmarquista europeo del hectómetro.
El tratamiento habría empezado a finales de 2000, tras los Juegos de Sydney, donde Montgomery fue suplente en el 4x100 metros que ganó el oro. En ese año hizo una marca de 10.01, pero al siguiente llegó ya a 9.84, segunda mejor marca de la temporada tras los 9.82 de Maurice Greene, y en 2002 batió en Atenas el récord mundial vigente, y más que sospechoso, con 9.78.
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