Tenis | Masters Cup

El intratable Federer fue demasiado para Moyá

Carlos cayó y Hewitt no permitió la carambola

<b>PERDIÓ CON EL MEJOR. </b>Los golpes a dos manos de Moyá no sirvieron para tumbar a Roger Federer.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Roger Federer es "tan buen chico que no llega a intimidar como Pete Sampras, Andre Agassi, Boris Becker o Stefan Edberg. Pero está dominando el juego de un modo como nadie lo ha hecho en mucho tiempo". Eso admitió Carlos Moyá a los pocos minutos de que el "buen chico" Federer le hubiera puesto rumbo al Aeropuerto Intercontinental de Houston, que se llama... George Bush (el padre, no crean). Moyá consiguió que Federer cediera un set por primera vez en la Masters Cup, pero ese set (el segundo del partido, 6-3 para Moyá) sólo fue una escala técnica en el vuelo de Federer hacia las semifinales, más la eventual eliminación de Charly.

El gran problema para Moyá fue que sólo pudo rematar una bola de break de las nueve que manejó ante la vaca sagrada suiza. Aún peor, en el primer juego del tercer set, y con el viento de cola que le daban su triunfo parcial y su juego en la segunda manga, Charly tuvo 15-40 sobre el primer saque de Federer en ese set definitivo. Pero el número uno del mundo limpió las líneas mojadas del Westside Tennis Club con golpes de exquisita sensibilidad ganadora. Federer salió del atolladero, y sin respiro, fracturó el servicio de Moyá: 2-0. "Cuando estás ante Federer o un jugador de su calibre y no aprovechas oportunidades como ésas, acabas perdiendo", reconocería luego Moyá. Perdió, claro: 3-6, 6-3, 3-6 en 106 minutos, 5-0 para Federer en los "cara a cara". La cuestión es que Federer ha elevado su juego a un nivel superior al del resto: como no sea por fallos o despistes propios no hay argumentos para pensar que Roger no pueda barrer en todos los torneos del Grand Slam 2005.

Dolor.

Aun así, Moyá (a quien el hombro volvió a dolerle) no estaba eliminado de la Masters Cup sólo por haber perdido ante esa maquinaria de precisión llamada "Federer Tennismaster". Si Gaudio ganaba a Hewitt en el último partido del Grupo Rojo, el australiano se iría a disfrutar del verano austral, y Moyá se quedaría en las semifinales de Houston. Pero eso era como pensar en que los tigres de Bengala puedan ser herbívoros: Hewitt devoró a Gaudio por la tremenda y ahora se las verá con Roddick. En 50 minutos escasos, Lleyton sólo toleró que el argentino le hiciera tres juegos. Fue el epílogo para Moyá. En el caso de Charly, los sueños menos imposibles pasan por Sevilla y la Davis. Ganar al buen chico Federer es ya un milagro. Como sabemos, para eso se necesita algo más de tiempo. Quizá, el tiempo que ya le falta a Moyá.

Noticias relacionadas

"Ahora se trata de estar bien para Sevilla"2

"Tuve mis oportunidades para ganar a Federer, y pude hacerlo, pero me faltó ganar alguno de esos dos o tres puntos importantes que marcan los partidos ante un jugador como éste. Acabé con algo de dolor en el hombro, pero no es nada importante. En una situación como ésta, es inevitable tener la cabeza puesta un poco en Sevilla, en la final de la Copa Davis, pero eso sólo es a ratos, fuera de la pista", así de claro fue Carlos Moyá tras decir adiós al Masters. "Creo que he jugado un buen partido, aunque estoy algo decepcionado por no haber aprovechado esas oportunidades de que hablé: cuando ante Federer sólo se aprovecha un punto de break sobre nueve, está claro que pierdes. Si hubiera tenido más suerte en esos puntos, podría haber sido diferente. Ahora, ya toca olvidarse de esto y pensar en que se trata de estar en las mejores condiciones para Sevilla".

Te recomendamos en Polideportivo