Rubén Fernández recibe más apoyos económicos
Empresarios madrileños quieren unirse a él

La compra del Leganés podría sufrir un cambio radical. Hasta ahora, el candidato número uno a adquirir la mayoría accionarial en poder de Jesús Polo era el empresario toledano Arturo Fernández, pero el grupo del abogado leganense, Rubén Fernández, se está haciendo cada vez más fuerte. Según ha podido saber AS, el elegido por Polo para sucederle en el cargo de presidente se está viendo desbordado por la cantidad de peticiones de empresarios de la construcción y la hostelería, principalmente, de la Zona Sur de Madrid que quieren entrar en su grupo e invertir en el club leganense. Todos quieren tener su pequeña participación en el accionariado del Leganés, pero siempre respaldando a Rubén Fernández, que podría, incluso, comandar un grupo que sería máximo accionista del club, con cerca del 50 por ciento.
Si esta expansión de apoyos económicos a Rubén Fernández prosigue, el grupo de Arturo Fernández pasaría a un segundo plano y ya no sería primer accionista, que era a lo que apuntaba hasta ayer. Aunque sí es cierto que el empresario toledano ha dejado entrever en los últimos días que espera otros inversores en la operación, porque quizás no puede hacer frente a los dos millones de euros que pide Jesús Polo por sus acciones.
A pesar de que se podría haber apuntado que si Arturo Fernández no es máximo accionista, podría retirarse de la operación, fuentes cercanas al empresario toledano piden cautela hasta que no haya una reunión el lunes o el martes de la próxima semana entre ambos y Jesús Polo. Lo que si ha resaltado Rubén Fernández es que, a pesar de no conocer personalmente a Arturo Fernández, le gustaría que formara parte del proyecto por el interés que ha mostrado en invertir en el club.
Lo que sí está decidido es que Jesús Polo se quedará con un porcentaje entre el 10 y el 15 por ciento, ya que el todavía presidente quiere seguir vinculado al Leganés.
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El ex concejal del PP, cauteloso
Rubén Fernández sigue sin querer hacer declaraciones públicas hasta que la compra de las acciones de Polo no se certifique, pero fuentes cercanas al ex concejal del PP desvelan que él reclama cautela ante la posibilidad de que su grupo se convierta en máximo accionista. Lo que sí quiere dejar claro es que va en serio en su intento de invertir y hacer del Leganés un club moderno y ambicioso; se juega mucho, ya que al ser de Leganés, su imagen quedaría dañada si deja al club tirado, como el año pasado lo hizo el empresario argentino Daniel Grinbank.