"Busco el mejor remate para un año excelente"
Carlos Moyà, quinto jugador del mundo, debuta hoy en la Masters Cup de Houston ante uno de los rivales más clásicos: su viejo enemigo Hewitt.


¿Cómo le ha ido tras ese brutal partido de Alicante con Paul-Henri Mathieu, en septiembre? No ha vuelto a jugar oficialmente, y las noticias decían que el esfuerzo de cuatro horas y la derrota le habían dejado tocados el hombro y el ánimo. ¿Se ha recuperado?
(La conversación es telefónica y se produce mientras Carlos Moyà se encuentra en uno de sus cuarteles generales predilectos, su residencia de Miami. Desde allí, Charly voló a Houston este mismo fin de semana para adentrarse en el apasionante mundo de la Masters Cup).
No hubo una lesión específica, pero el partido de Mathieu fue la puntilla que me hizo decirme a mí mismo que había que parar. Me planteé una especie de pretemporada para retomar mi mejor nivel físico y buscar el final de año en las mejores condiciones. Aunque me siento en un gran momento y con la edad perfecta (28 años), los dos últimos han sido dos grandes años de tenis, pero también han sido tremendos de exigencia. Pasan factura. Había que parar.
El fin justifica los medios. Y sus grandes fines, sus grandes sueños, la Masters Cup y la Copa Davis, están tan vivos como estaban en Alicante. En ellos está...
La Masters Cup y la final de la Davis son las dos citas más importantes del año y las tengo abiertas, con todas las esperanzas en pie. Se trata de un año excelente al que busco el mejor remate. Cuando perdí ante Mathieu, sentí, por una serie de razones, que no estaba jugando mi mejor tenis. Terminamos muy tarde en 2003, por la final de la Davis en Australia. En 2004 hubo mucha actividad y he llegado lejos en muchos torneos. Apenas tuve descanso. No sé ni cuántos partidos he jugado entre 2003 y 2004: muchos. Me he arriesgado. Ahora he buscado estar a punto para lo más importante... y tengo sensaciones muy buenas.
(Al día de hoy, computados los años 2003 y 2004, Carlos Moyá lleva disputados 153 partidos oficiales según el listado oficial de la ATP, que también comprende los encuentros de Copa Davis. El balance de 2003 fue de 58 victorias y 22 derrotas. El de 2004, hasta hoy, 56-17. En esta temporada. Charly ha ganado tres torneos: Chennai, Acapulco y Roma. Ningún otro tenista español se acerca a este volumen total de actividad).
Entremos específicamente en el tema de Houston, la Masters Cup. Tiene usted un problema con su grupo. O varios problemas: Hewitt, Federer, Gaudio...
Aquí no hay rivales fáciles, todos son fuertes, y cualquier cosa puede pasar. He trabajado bien estos últimos días en Miami. El primer partido será muy importante. Nos dirá bastante. Pero insisto: con jugadores tan fuertes en competición y en este tipo de formato, todo es posible. No se puede hablar más de las posibilidades de Roddick porque juegue a favor de ambiente, o de Federer, o de Hewitt. Dejémoslo en que cualquiera puede ganar a cualquiera y será mejor.
Precisamente, llegamos a Roddick, el hombre que en Sevilla puede amenazar su gran sueño de ganar la Davis.
En ese caso, ya no se trata de Roddick exclusivamente, sino del equipo americano, que en sí es muy fuerte. Sabemos que, sobre el papel, España sale como favorita. Pero, en la Masters Cup, y también o más en el caso de la Davis, Roddick es un hombre que sabe salir a darlas todas en los partidos más importantes. Y si nos gana uno de los individuales en Sevilla, pues ya estaría todo más complicado.
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Como no nos hemos visto desde Alicante, no hemos hablado del debate sobre la altura de Madrid, en relación a la final de la Davis. Los Bryan dicen que ellos, en EE UU, hubiesen metido a España en una pista de hierba. Mardy Fish, más o menos lo mismo.
Entre nosotros, en el equipo, no hubo ni debate. Si lo hubo por ahí, fue más político que otra cosa. Todo el que haya jugado a tenis y no sea de Madrid, estará de acuerdo en las razones por las que la fuimos a Sevilla. Pero, como con nosotros en Australia, todo puede pasar.