Mala estrella
Una mala estrella parece perseguir a Santi Pérez (5-8-1977, Vega de Peridiello, Asturias). Ciclista tardío (empezó a montar a los 17 años), Santi se mostró pronto como un gran escalador, pero tuvo que emigrar a Portugal para poder debutar como profesional en el modesto equipo Barbot en 2001. Fichado por el Kelme, tras ganar la etapa reina de la Vuelta a Portugal, las cosas empezaron a sonreírle en 2002. Ganó una etapa en el Giro e iba segundo en la general cuando se cayó. A partir de ahí, lesiones y la muerte de su novia, Vanesa, frenaron en seco su progresión. De pronto, volvió a resurgir en la pasada Vuelta a España. Ya era una figura, pero ahora, este positivo pone su carrera más cuesta arriba que nunca.
