El Barcelona, sorprendido en Rumanía
El mal comienzo de la segunda parte y las exclusiones de Hernández y Nagy al final del partido llevaron al Barcelona a la derrota.
El Barcelona dejó escapar en Rumanía una buena oportunidad para continuar con su buena racha de resultados, pero la irregularidad de su juego y la tenacidad del Constanta (29-27) le condenaron a la derrota en una cancha complicada.
Si los de Xesco Espar no dieron su brazo a torcer hasta el final del encuentro fue debido a la calidad de dos de sus jugadores, el húngaro Laszlo Nagy, máximo goleador del partido con 9 tantos, y el meta serbio Dejan Peric, quien mantuvo al Barcelona gracias a sus paradas.
A los azulgrana les condenó la irregularidad de su juego. Su defensa es muy frágil y el ataque inconstante, como quedó demostrado en los minutos finales del partido, ya que dejó escapar una ventaja de 26-27 a dos minutos para la conclusión cuando, además, sufrió dos exclusiones decisivas.
En los primeros minutos, el Barcelona parecía tener controlada la situación. El Constanta, un equipo con mucho oficio, le tenía mucho respeto a las estrellas azulgranas, quienes llegaron a dominar por dos tantos en el inicio (5-7 y 6-8).
Sin embargo, el juego desde el pivote con Piriianu y los lanzamientos exteriores de Tucanu dieron aire a los locales, quienes dominaron hasta el 13-10 ante la tibieza de los de Espar.
Tras el 14-12 con el que se llegó al descanso, el Barcelona ofreció su peor cara en los primeros minutos del segundo tiempo. Los rumanos llegaron a alcanzar una máxima renta de cuatro goles (16-12), pero entonces una variante táctica introducida por Espar dio la vuelta a la situación.
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Dispuso una defensa 5-1 con Nagy de adelantado. El húngaro, decisivo en ataque, también lo fue en defensa y el Barcelona retomó poco a poco el pulso al partido hasta ponerse por delante (21-22 a 16 minutos para el final).
El atrevimiento de Víctor Tomás y el despertar del danés Jeppessen invitaban al optimismo entre los azulgrana (22- 24), pero a la hora de la verdad apareció la convicción del Constanta, que dio la vuelta a la situación (de 26-27 a 29-27), en los dos minutos finales en los que el Barcelona tuvo que jugar un par de ataques con cuatro jugadores por las exclusiones de Hernández y Nagy.