El Neozelandés Volador se llevó el triunfo final
Ayer se suspendieron las mangas


El Emirates Team New Zealand logró ayer la victoria en el Louis Vuitton Acto II, regatas preliminares de la Copa América Valencia 2007, sin tener apenas que competir. La caída del viento sobre el campo de regatas de la Malvarosa obligó a la suspensión de todas las mangas previstas cuando apenas se llevaba cubierta la mitad de la primera y se dieron por válidos los resultados acumulados tras la jornada del lunes . Se certificó así el triunfo del NZL-81, llamado por los kivis El Neozelandés Volador porque se trajo expresamente de su país para competir en Valencia, que era líder con un punto de ventaja sobre el Luna Rossa Challenge italiano.
Precisamente el ITA-74 Luna Rossa del italiano Francesco de Angelis y el australiano James Spithill, considerado el mejor regatista de match-race después de Russell Coutts, fue el único que logró, en once mangas disputadas, lograr batir al NZL-81 por sólo 57 segundos.
Hace un mes los neozelandeses demostraron en Marsella, entonces con el NZL-82, que iban a ser uno de los aspirantes al título que ostenta el Alinghi suizo. Quedaron en tercera posición y bien pudieron haber sido segundos.
Ayer en el duelo que les enfrentó al Alinghi, antes de la caída del viento que ya soplaba flojo desde la salida con apenas 4 o 5 nudos, su ventaja respecto a los suizos era ya de más de dos minutos y su victoria hubiese sido realmente humillante para los campeones que, finalmente, han finalizado terceros empatados con el BMW Oracle estadounidense.
Todo esto viene a refrendar que la presencia de Grant Dalton en la dirección del equipo ha logrado que los neozelandeses hayan vuelto a recuperar el espíritu de los legendarios Black Mágics de 1995 y 2000.
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El NZL-81 no trajo mala suerte
Desde que Dean Baker ganó, junto a Russell Coutts, la última manga de la edición de 2000 al Prada, el joven patrón neozelandés no conocía la victoria en una regata de la competición. En el 2003 el Alinghi les humilló en su propia casa con un rotundo 5-0 al NZL-82, que tuvo roturas de mástil, fallos electrónicos... El 12 de septiembre pasado, en Marsella, una tormenta derribó al barco de su cuna y sufrió graves daños. Baker cree que es gafe y por eso prefirió traer al NZL-81 desde Nueva Zelanda por avión, una operación de medio millón de dólares.