Amanda Beard ya es la nueva reina de Internet
El orden mundial deportivo parece cambiar. Los recientes Juegos de Atenas han contribuido a ello. Amanda Beard, campeona olímpica en 200 metros braza, se ha convertido en todo un icono sexual y ha desbancado a la rusa Anna Kournikova en el ranking de páginas más vistas en Internet.


Esta fue una de las 10 preguntas ardientes de la Federación Estadounidense de Natación (USA Swimming) a la californiana Amanda Beard, campeona olímpica en Atenas de 200 braza. Pregunta: ¿Dónde guarda sus medallas?. Respuesta: En el armario de mi ropa interior, en mi apartamento de Tucson, donde sé que no va tocar nadie más que yo.
Respuestas así, más la medalla de oro, más la portada veraniega del magazine FHM, junto a otras atletas olímpicas han disparado el morbo hacia el cuerpo de Amanda Beard. Tras la clausura de los Juegos de Atenas, los periódicos de Arizona se hacían eco de una curiosa noticia: en pleno climax de expectación olímpica, Amanda superó en descargas en Internet a cualquier otra atleta mundial. Playboy ha hecho una oferta a Amanda, que la ha rechazado: Lo mejor que pasó con aquella portada de FHM, fue que salió cuando yo ya estaba en Atenas, dice Amanda.
Beard cautivó a América cuando apareció en 1996, en los Juegos de Atlanta. Tenía 14 años y se presentó en la ceremonia inaugural con un oso de peluche. Delfines, manatíes y osos grizzlies también están en la vida de Amanda, alistada en un grupo ecologista. Monerías. El presente es morbo: se dijo que Amanda mantuvo un fantasmal idilio con Ian Thorpe. Fantasmal por razones que necesitarían un Código Da Vinci para ser explicadas.
Y se dice ahora que esta estudiante en la Universidad de Arizona mantiene una amistad intensa con los gigantes surafricanos que asombraron al mundo en el 4x100 libre de Atenas: Schoeman, Ferns, Neethling. Todos, vecinos de Tucson. Todos nadan para el club de Amanda: Ford Dealers, que paga sueldos y apartamentos. Todos, entrenados por Frank Busch. Todos (los surafricanos, no Amanda), desaparecidos del Mundial de de Indianápolis. Thorpe también ha desaparecido. Y Amanda es el delfín que Playboy querría desnudar en su portada.
Ganó a todas en los cuatro buscadores
Durante la última semana de los Juegos de Atenas, los cuatro buscadores más potentes en Internet, Google, Lycos, Yahoo y MSN, registraron una demanda aparatosa de pinchazos y descargas de imágenes de Amanda Beard. Más que Anna Kournikova, Maria Sharapova, Alina Kabaeva, Svetlana Khorkina o Franziska Van Almsick, más que ninguna otra atleta mundial. En ese momento, la nadadora de Irvine, hizo reales los sueños de Michael Phelps: Amanda sacó to-tal-men-te a la natación de las piscinas y convirtió su deporte en un fenómeno de masas, algo que persigue el gran Phelps y que le incita a intentar batir todos los récords posibles.
Anna Kournikova
A pesar de que lleva más de un año sin jugar un partido oficial y parece que no tiene intención de volver a la gran competición, Anna Kournikova sigue siendo el gran icono sexual del mundo del tenis. Esa fama le permite tener jugosos ingresos publicitarios.
M. Sharapova
Emergente estrella del tenis mundial. A sus 17 años ya ha ganado en Wimbledon y está llamada a ser la nueva Kournikova. Los contratos publicitarios empiezan a aflorarle y el interés por su vida e imagen también se nota en los miles de páginas suyas que discurren por Internet.
Noticias relacionadas
A. Kabaeva
Fue una de las reinas de los recientes Juegos Olímpicos de Atenas al ganar el oro en el concurso completo de gimnasia rítmica. Tiene 21 años y a pesar de que se entrena 36 horas semanales, tiene tiempo para afrontar sus compromisos publicitarios.