Natación | Mundiales piscina corta

Phelps vuelve a escena

El americano buscará a partir de hoy seis medallas en Indianápolis

<b>EL REY DE ATENAS NADA EN CASA. </b>Michael Phelps ganó ocho medallas olímpicas en Atenas 2004, seis de ellas de oro, y ahora aspira a seis en los Mundiales de Piscina Corta.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Arranca el Mundial de Indianápolis en piscina corta y parece que los Juegos de Atenas hubieran pertenecido a otra vida. El 29 de agosto, a su regreso a Australia, Ian Thorpe colgó un comunicado en su página web, anunciando que se iba a tomar unos meses de relax, Literal: Para disfrutar con mis amigos y mi perro. Casi como en una despedida, Thorpe daba gracias por todo a su entrenadora, Tracey Menzies, y a la afición australiana. Los lugares y asuntos de vacación de Thorpe son objeto de rumores. Al Torpedo se le anuncia en Pekín, para una promoción de Sony, pero no se le espera en Nueva York: el 11 de septiembre de 2001, a Thorpe, que hacía jogging matinal por West Manhattan, no se le cayeron encima las Torres Gemelas por cuestión de minutos.

Con Thorpe en paradero relativamente desconocido, el Conseco Fieldhouse y su peculiar piscina de 25 metros parecen llamados a ser la pila del jardín de Michael Phelps. El hombre-pez que firmó ocho medallas en Atenas, incluidos seis oros, ha estado en gira promocional para Disney por todos los Estados Unidos. Phelps se tiraba junto a Ian Crocker y Lenny Krayzelburg en sprints de 50 metros en piscinas prefabricadas en los Disneyworld y en grandes centros urbanos.

Decididamente, el chico quiere hacer de la natación un espectáculo digno del Madison Square Garden. Pero antes le esperan inviernos aterradores en Ann Arbor, Michigan, a las órdenes de su entrenador, el sargento de acero Bob Bowman, nuevo jefe en la Universidad de Michigan. El republicano Bowman asegura que sin duda, Michael Phelps puede ganar en Pekín 2008 esas siete medallas de oro que no acabó de sumar en los Juegos de Atenas.

Hoy, el 200 libre.

La gira de Disney terminó anteayer en Anaheim, y Mickey Phelps emerge hoy en su primera gran final en Indianápolis: los 200 libre, la prueba-reina, el coto de caza predilecto del ausente tiburón Thorpe. Esta prueba, primer asalto al reino del Gran Tiburón Blanco, será la obsesión de Phelps, de aquí a Pekín y en esas noches eternas de Michigan. Y no sólo Thorpe está de vacaciones: también Hackett, Van den Hoogenband y los fantasmales velocistas surafricanos de la Universidad de Arizona faltan a la cita. Así que Rick Say, Nicholas Spenger y Ryan Lochte lucharán por hacer guardia de honor a Phelps en el podio.

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Además del 200 libre, Phelps, que no se apunta a nada si no es para ganar, tiene otros cinco podios marcados en el cañón de sus pistolas-aletas de oro: 200 mariposa y 200 estilos, 100 estilos (prueba exclusiva de piscina corta) y los relevos 4x200 libre y 4x100 estilos. Para no fastidiar más de la cuenta, Mickey le dejará al amiguete Crocker las pruebas de sprint corto en mariposa: 50 y 100 metros. Parece como si, de alguna manera, como en el relevo 4x100 estilos de Atenas Phelps quisiera proteger a Crocker y no ser acusado de insaciable.

En el medallero, arrasará Estados Unidos: sin duda. Si el espaldista Matt Welsh es la gran figura de Australia, apaga y vámonos. En casa, los estadounidenses sacan la artillería: Phelps, Crocker, el bracista Hansen, el super espaldista Peirsol... y Amanda Beard, la tiburona californiana de quien se asegura que ya tiene más descargas en Internet que la mismísima Kournikova. Natalie Coughlin tiene un pie roto. ¿Sabrá Amanda dónde está Thorpe? Si ella no lo sabe, el asunto se pone más complicado de lo que parece.

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