Tenis | Copa Davis

Paseíllo hacia la final

España se mide desde hoy a un pesimista equipo de Francia

<b>EXPECTACIÓN. </b>El sorteo de los partidos generó un gran interés en Alicante.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Tan franchutes, tan suyos, su divisa es el mismo cocodrilito que Los Cuatro Mosqueteros de los felices 20: Lacoste-Crochet, Borotra-Brugnon. Pero ellos, hoy, son Santoro, Mathieu, Clément o el capitán Forget. No Grosjean. No Escudé. No va más.

En Alicante, los cocodrilitos de Lacoste se mueven con la inquietud fina de un torito de Domecq encerrado en los corrales de esta Plaza de Toros, a la espera del estoque de Rafael Molina, Lagartijo. De los toreros españoles.

Tan franchutes y tan clasistas, ellos, los Lacoste y L´Equipe ya se ven perdidos ante la Gran Armada del tenis español. L´Equipe ni recurre al tópico de la corrida. Lo deja estar: lagarto. Se limitan a recordar que sí, esto es especial, pero los tenistas de Francia ya han jugado en plazas de toros: Nimes, Fréjus. Pero nunca contra los toreros, nunca contra España. En Alicante, Francia es una mariposa de fuego en la hoguera de San Juan.

En la semifinal de la Copa Davis, la Francia de Guy Forget, que reverencia al genio heterodoxo John McEnroe, se siente como Pajarito ante la muleta y el estoque de Lagartijo. Pajarito era un jabonero de Veragua que estrenó en 1888 esta plaza de toros de Alicante y al que Lagartijo, el califa cordobés, cortó una oreja.

En la sala de prensa, que es el Museo Taurino, los periodistas franceses y los cocodrilitos miran con un punto de hipnosis las cabezas disecadas de victorinos, miuras y veraguas. Admiran, sudan. Y, de refilón, se tocan el cuello, por si las moscas, las moscas del calorazo húmedo, mediterráneo.

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Extraña corrida hipnótica: la selección de Forget ha ganado sus últimas cinco eliminatorias de Davis fuera de Francia. Pero con Grosjean y Escudé. Y no en esta plaza. Así que Forget recurre a Santoro, con nombre de antiguo portero del Hércules, pero nacido en Tahití, de familia de Toulon. Forget quiere la iniciativa: restar y atacar a Ferrero con los golpes cortados de Santoro... y un suplicio físico para Juan Carlos.

Lo de Mathieu, ex alumno de Bollettieri, con Moyá, recién escapado del jet-lag, lo dan por imposible. Los franceses quieren ir ganando 2-1 tras el doble de mañana o al menos, reventar a Ferrero para el domingo. Eso quería Pajarito con Lagartijo, el califa de Córdoba. Ferrero es el califa del País Valencià. No es de Córdoba ni se llama Lagartijo, pero debe salir a hombros hacia la final de la Copa Davis: con las orejas de los Lacoste, desde luego.

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