"La muerte de mi novia influyó en mi rendimiento"
Santi Pérez logra salir del tunel tras un año nefasto

La progresión de Santi Pérez sufrió un brusco frenazo cuando en diciembre de 2002 falleció su novia Vanesa en un accidente de automóvil. Tenía 25 años y acababa de terminar la carrera de Magisterio. Llevaban cinco años de relación y sólo les faltaba casarse. Ambos pasaban largas temporadas en la casa de la familia de él o la de ella. El accidente de Vanesa se produjo precisamente cuando volvía de la casa de Santi, (en Grado, Asturias) a la suya en Cantabria, en el coche del ciclista.
Intenté superarlo y llegué a pensar que no me había afectado, pero mirando ahora hacia atrás me he dado cuenta de que sicológicamente influyó mucho en mi rendimiento. Y encima tuve que operarme de la rodilla a mitad de temporada, explica Santi.
La temporada 2003 pasó sin noticias de Santi Pérez. Un prometedor escalador que en 2002 ganó una etapa en el Giro y quedó cuarto en la Vuelta a Romandía (Suiza). El Phonak, su actual equipo, pagó al Kelme los 30 millones de pesetas de la cláusula de rescisión para hacerse con esta joya. Tras año y medio en el túnel, Santi Pérez reapareció el jueves, en Calar Alto, donde fue segundo tras Heras.
Santi tiene ya 27 años y sólo tres como profesional. Empezó tarde, con 17 años. Hasta entonces jugaba al hockey sobre patines en los juveniles del Café Areces, que tiene equipo en la División de Honor. En esto de la bici le metió su amigo Manuel Rodríguez, que ahora es el presidente de la Peña Ciclista Santi Pérez. El asturiano no llegó a profesional hasta junio de 2001, pero le bastó una oportunidad en el Barbot portugués. Ganó la etapa reina de la Vuelta a Portugal, de ahí, al Kelme, y luego, al Phonak.
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Ha pasado a ser la esperanza del Phonak
Santi Pérez se ha situado octavo en la general tras su gran ascensión a Calar Alto, pasando a ser la gran esperanza del Phonak, tras el hundimiento de Hamilton y Sevilla. Salí muy reforzado anímicamente al verme subiendo con los mejores. Es la primera vez que tengo libertad en el Phonak para disputar una gran vuelta. Empecé la Vuelta corto de preparación y lo noté en Aitana. Pero ahora voy mejorando. Creo que voy a acabar bien la Vuelta y eso me anima para intentar ganar una etapa. Al equipo le interesa más esto que la general, pero a mí también me gustaría acabar entre los cinco primeros. Tengo apuntadas las etapas de La Covatilla y Navacerrada, pero en ellas también estará Heras y no será sencillo, cuenta el asturiano.
