"Sufrí mucho para llegar aquí; hasta trabajé en una obra"
El subcampeón olímpico y plusmarquista europeo de 100 metros nació en Nigeria y es portugués, pero fabricó el éxito en Madrid.

Tras la plata en los 100 metros de Atenas, con récord europeo (9.86) y los correspondientes homenajes en Portugal, regreso a Madrid.
Tengo que seguir entrenándome, porque corro el día 18 la final del Grand Prix, en Mónaco.
¿Para cuándo el récord del mundo en el hectómetro?
No pienso en esas cosas. Sólo quiero correr lo más rápido posible y ganar, pero si continúo entrenándome bien el récord puede llegar.
Usted nació en Nigeria, tiene la nacionalidad portuguesa y reside en Madrid.
Llegué a Lisboa en 1994, con 16 años, para competir en el Mundial Júnior. Yo hacía 400 metros y no llegué a la final. Me quedé allí porque en Nigeria se estaba muy mal; la vida era muy difícil.
Pero en Lisboa las cosas también fueron mal al principio.
Dejé el atletismo y me puse a trabajar en una obra para ganar algo de dinero. Vivía con otros amigos en una casa muy pequeña. Lo pasé muy mal. He sufrido mucho para llegar a donde ahora estoy.
¿Y cómo volvió al atletismo?
Conocí a una señora que tenía una escuela de inglés. Yo quería aprender el idioma. Ella tenía un niño que hacía atletismo y me fui con él a las pistas. Luego conocí a Mostaza, un mánager español, que me llevó al mitin de Valladolid, donde gané. Ahí empezó todo. Me nacionalicé portugués en 2001.
Antes escribió una carta a Odriozola ofreciéndose a ser español.
Eran otros tiempos (No quiere hablar del tema). Yo estoy muy a gusto siendo portugués y vivo muy bien en España.
¿Y cómo vino a Madrid?
Tras los Mundiales de París 2003 tenía problemas de ciática y estaba pensando en dejarlo todo. Hacía entrenamientos demasiado duros. Hablé con Manuel Pascua Piqueras y me vine a Madrid. Estoy muy contento con es como un padre para mí, que se preocupa por todo lo que me pasa. Es muy buena persona.
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¿Qué opina del escándalo originado por Kostas Kenteris, el sprinter griego?
No tengo ninguna opinión. Es su problema, pero es una pena que no corriera en Atenas. Pero yo de ésto no sé nada y tampoco quiero hablar mucho de ello.
