Atenas 2004 | Gimnasia rítmica

Alina Kabaeva, la reina sin diuréticos

Almudena Cid acabó con diploma y abucheada.

<b>RADIANTE. </b>Kabaeva se ha sobrepuesto a la depresión para triunfar.
Actualizado a

Los verdes ojos que tanto han deslumbrado en multitud de revistas de moda de Alina Kabaeva no pudieron contener las lágrimas cuando ya se sabía campeona olímpica. La reina de la gimnasia rítmica, destronada por dopaje tras los Mundiales de Madrid 2001, recuperó su sonrisa y su prestigio, machacado por haber ingerido furosamida. Aquel diurético tomado para perder peso antes de aquel Mundial le costó a la gimnasta rusa una sanción de febrero de 2002 a abril de 2003, y la pérdida de las cinco medallas conquistadas: He trabajado muy duro, y conmigo mi entrenadora y mi fisioterapeuta. Sin ellos no hubiera logrado el oro que más deseaba.

Noticias relacionadas

Kabaeva, a la que ya se le escapó el oro en Sydney por un error, entró en fase depresiva tras el positivo. Su entrenadora Irina Vier ha tenido que trabajar igual en el aspecto psicológico que en el técnico. La bella Kabaeva llegó a plantearse el abandono de la rítmica para asegurarse el futuro en las pasarelas y en el papel cuché. Fue Vier la que la convenció para que intentara recuperar su honor. Ayer lo consiguió con una puntuación de 108.400, siendo la mejor en cinta, mazas y pelota.

La final también sirvió para que Almudena Cid obtuviera el octavo puesto y el diploma que tanto ansiaba tras participar en tres Juegos. La española terminó octava, en la que ha sido su mejor clasificación, pero afectada por los silbidos del público. Superó a la griega Eleni Andriola, que al ser novena se quedó sin diploma, y los espectadores locales la tomaron con ella.

Te recomendamos en Polideportivo