Atenas 2004 | Atletismo

El legendario Korzeniowski se hace inmortal

El polaco ganó su cuarto oro olímpico y anunció su retirada

García Bragado fue quinto en la final.
Ángel Cruz
Redacción de AS
Actualizado a

Tiene palancas por brazos y pistones por piernas. Y un corazón que para sí lo quisieran los maratonianos. Y unos pulmones como ventiladores gigantescos. Es Robert Korzeniowski, un polaco de 36 años. Ayer no sólo venció en los 50 kilómetros marcha, la prueba más dura del atletismo, sino que destrozó a sus rivales, los redujo a cenizas. Amistosamente, eso sí, porque a este profesor de Educación Física de Lubaczow todo el mundo le quiere y le admira. Une a su extraordinaria calidad una condición humana fuera de lugar: tras presentarse en el estadio como glorioso vencedor, se dedicó a saludar a todos sus rivales, uno por uno. Y en todos los idiomas: habla ruso, español, francés e ingles.

Ayer, Korzeniowski estuvo siempre en cabeza, tirando sin cesar, arrasando con todo. Como un moderno Atila, pero compasivo y compañero de sus víctimas. Fue dejando atrás a todos, dejando rastros de víctimas por las calles atenienses. Y llegó a la meta como gran triunfador. Nadie dudaba de que lo iba a ser. García Bragado aguantó como pudo y fue quinto, un buen puesto. Su primer diploma olímpico.

Para comprender la grandeza de Korzeniowski, incansable andarín, hay que remitirse a los números. El de ayer es el cuarto oro olímpico en marcha y el tercero consecutivo en los 50 kilómetros. Un récord. El otro título lo tiene en la distancia inferior, la de los 20 kilómetros: venció en Sydney 2000 en esta carrera y en la superior. Lo nunca visto. Y luego vienen los demás títulos: tres veces campeón mundial, en Atenas 1997, Edmonton 2001 y París 2003, y dos veces europeo en Budapest 1998 y Múnich 2002.

Y ahora va y lo deja. El sol se apaga en todo su esplendor. Razones: Quiero dejar paso a los demás. Nosotros no queremos que deje paso a los otros. Queremos seguir viéndole a el.

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