La peor noche de Marion
Fue quinta en longitud y se salió de la zona en los relevos 4x100


En dos palabras y en un río de lágrimas se condensa el fin del reinado de Marion Jones, la reina de Sydney. Esas dos palabras son Wait up. Como una desesperada, Marion se las repitió una y otra vez a Lauryn Williams: Wait up, wait up (espera, espérame): la maldita segunda posta del relevo 4x100 de EEUU y su descalificación fue, en realidad, el fin de una era, de un reinado. Dijo Bronwyn Thompson, saltadora australiana de longitud, que el aura que rodeaba a Marion en Sydney ha desaparecido.
Jones acabó quinta en una final de longitud gobernada más allá de los siete metros por tres zarinas rusas: Lebedeva (7.07), Simagina (7.05) y Kotova (7.05). Esa final empezó a las 20:05, hora de Atenas. En ella, Marion, la reina de Sydney, fue de más a menos, distraída con los parones, los himnos y la nostalgia. Eso no afectó a las rusas, pero sí a Marion, cuyo mejor salto fue el segundo: 6.85. Desde ahí, 6.82, 6.73, nulo y 6.63.
Tras animarse a sí misma con el Come on, baby, Vamos, cariño, ese salto de 6.63 fue, a las 21:45, el último de Marion en Atenas. ¿Y en unos Juegos Olímpicos? Puede: ella saludó a la multitud con un aire inequívoco de despedida. Marion, ya más mamá que nunca, pareció decir: Esto ha sido todo, amigos. Y no: aún quedaba un episodio de tortura refinada. ¿Qué culpas está pagando Marion? ¿Quizá haberse casado con un ser como C. J. Hunter, el correo de los laboratorios Balco en Estados Unidos?
Ganó Jamaica. Sonó el disparo a las 22:05 del relevo 4x100: un relevo al que la presencia de Marion ya marcaba con el aroma morboso de la maldición. Gail Devers no la quería por la descalificación que podría llegar si se demuestra positivamente que Jones ha consumido drogas y procede sanción. Y hubo descalificación, pero no por dopaje: en la segunda posta y en los últimos segundos de su reinado, Marion recibió el testigo de Angela Williams. Corrió como una diosa alada. Pero cuando fue a entregar en primera posición a Lauryn Williams, no hubo entendimiento: Lauryn arrancó en la curva cuando Marion no había llegado. Fueron descalificadas y ganó Jamaica (41.73).
Cuando Marion abandonó la pista, llorosa, una sombra de emoción habitó en el Estadio Olímpico de Atenas. Ahora, que Dios y la USADA salven a la Reina Marion.
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"Lo que me ha ocurrido ha excedido mis peores sueños"
"Lo que me ha pasado este año y en estos Juegos Olímpicos ha excedido mis peores sueños en el sentido negativo, intentaba explicar Marion Jones después de su doble fracaso. Al entrar en la zona mixta, Jones lloró ante las cámaras de la NBC, a las que sólo supo decir: Esto ha sido muy duro... muy duro. Marion atravesó la pista agarrada a la mano de Lauryn Williams, su compañera de relevo a la que no pudo entregar el testigo en la segunda posta. En Sydney 2000, Jones ya tuvo problemas similares en las entregas del 4x100. Para estos Juegos había entrenado la longitud a conciencia con un nuevo técnico, Dan Pfaff. Y el relevo, con Sue Humphrey. Habíamos entrenado este relevo a la perfección, pero hoy no pudo ser. Tenía que ser hoy, entre todos los días, se lamentaba Jones. La veterana Angela Williams mascullaba que abandonar unos Juegos de esta manera cuando se tiene el oro al alcance de la mano, es para sentirse miserable: esta medalla de oro era nuestra".