Atenas 2004 | Atletismo

En 1996, Obikwelu quiso nacionalizarse español

Mandó una carta a Odriozola, pero Portugal se adelantó

<b>UN PURASANGRE. </b>Obikwelu compite bajo la bandera de Portugal, pero bien pudo hacerlo con la española.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

En 1996, Francis Obikwelu, el portugués de origen nigeriano, plata en los 100, escribió una carta personal a José María Odriozola, presidente de la Real Federación Española de Atletismo. En la misiva, Obikwelu expresaba sus deseos de correr competiciones internacionales con España. La carta estaba redactada en inglés y Odriozola la recibió sin más novedad. Por esos tiempos, Obikwelu, de 18 años, vivía pobremente en Lisboa junto a otros jóvenes nigerianos. Había emigrado a Lisboa tras el Mundial junior de 1994.

Odriozola recibió la carta de Obikwelu y se puso en contacto con el atleta. Le dije que por nosotros tenía vía libre para cumplir con lo que ponía en la carta, pero también que él debía dar el primer paso y venirse a vivir a España. Él no lo hizo, no sé si es que no pudo o tuvo otras razones. Pero sí que tengo guardada la carta: como oro en paño, explica hoy Odriozola.

60.000 euros. Así que, tutelado por el agente español Miguel Ángel Mostaza (que también lleva a Reyes Estévez), Obikwelu empezó su carrera internacional representando a Nigeria. En 2000, tras los Juegos Olímpicos de Sydney, Francis sufrió una importante lesión de rodilla. En un episodio similar a los sufridos por otros atletas, la Federación de Nigeria volvió la espalda al corredor, que debió costearse una importante intervención quirúrgica en Canadá. La suma, 60.000 euros.

Entonces, los portugueses y el Sporting de Lisboa le echaron una mano, pues le dotaron de instalaciones, medios de rehabilitación y un importante cuidado emocional. Le hicieron ver que podía obtener la nacionalidad portuguesa casi de inmediato. Así, en el 2001, Obikwelu firmó su pasaporte.

Dos años después, fastidiado por su irregularidad y por sus molestias en la rodilla, Obikwelu, desesperado, pidió consejo a Mostaza. Fue tras el Mundial de París de 2003. Había perdido fuerza e ilusión. Quería retirarse, pero Mostaza lo impidió, al alimón con el entrenador español Manuel Pascua Piqueras, que tras Sydney se había hecho cargo de los planes de preparación del velocista. Mostaza y Pascua le recomendaron que fijase su residencia en Madrid. Así lo hizo y es ya todo un vecino y residente en Madrid. Sólo que un poco tarde en relación a aquella carta.

Quiero dar las gracias a Portugal y a todos los portugueses, dijo Francis, exultante, tras alzarse con la medalla de plata. Sus 9.86 de la final suponen la mejor marca de su vida... y de Europa. Y eso que aún no flexiona la rodilla al 100%. Ahora ya está liado con las series de 200, donde es uno de los favoritos. En la hirviente noche ateniense, Francis levantó el dedo, eufórico, y saludó, a la carrera, por supuesto, a los amiguetes y a todo el que veía con bandera portuguesa. Un poco tarde para los españoles... menos para Pascua y Mostaza.

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Venció su serie en las pruebas calificatorias

Las buenas sensaciones que mostró Obikwelu en los 100 metros en la final del otro día, en la que fue segundo, se volvieron a hacer patentes ayer en las series calificatorias de los 200 metros. El portugués venció su carrera, con un tiempo de 20.33, y pasó directamente a las semifinales.

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