Natación | Selección EE UU

Phelps puede quedarse sin opción de batir a Spitz

Presión a los técnicos para excluirle del 4x100 libre

<b>REDES PARA EL TIBURÓN. </b>La oposición de los mejores velocistas estadounidenses en estilo libre puede propiciar que Phelps se quede sin opción de mejorar las siete medallas de Spitz.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Mark Spitz ganó siete medallas de oro en Múnich, en 1972. Michael Phelps, de North Baltimore, quiere batir esa marca insólita. Para ello asombró al mundo en los trials de selección olímpica de Estados Unidos, en Long Beach. Luego, Phelps renunció a nadar el 200 espalda por la superioridad de Aaron Peirsol y el tremendismo de su propia agenda en Atenas. Se suponía que Phelps iba a nadar ocho pruebas en los Juegos: el gran asalto al mejor récord de Spitz. Pero...

Phelps, ya tenemos un problema. Y no estamos en Houston, ni en Atenas, sino en Palo Alto, California. Allí, en la piscina de la Universidad de Stanford, ha concluido la penúltima semana de preparación de la selección de natación de Estados Unidos. Al final, el entrenador-jefe, Eddie Reese, ha apuntado el primer inconveniente para que Phelps derroque a Spitz: la presencia del superdotado de Baltimore en el relevo 4x100 libre está más que cuestionada. Si Phelps no nadara ese relevo, lo más que podría hacer sería empatar a medallas con Spitz. Nunca le ganaría.

Jason Lezak e Ian Crocker, nuestros dos mejores velocistas, tienen presencia asegurada en el 4x100 libre. Pero tenemos otros cuatro chicos que nadaron muy rápido en Long Beach, y que vienen porque ganaron su plaza en el 100 libre de los trials, hasta la sexta posición. Si estos cuatro van lo bastante rápido, será muy duro que Michael esté en el relevo corto libre, avisa Reese. ¿Qué pasa aquí?

Lobby.

Pasa que Reese y su equipo se están enfrentando a un fortísimo lobby o grupo de presión liderado nada menos que por Gary Hall Jr., el líder espiritual y capitán de la selección olímpica estadounidense. Lezak y Crocker a un lado, Hall es uno de la banda de los cuatro que pueden apartar a Phelps del 4x100 libre. Los otros tres, por el orden en que acabaron en Long Beach, son Neil Walker, Nate Dusing y Gabe Woodward.

Pero Reese y su equipo de técnicos también ha advertido que cualquiera de estos cuatro tiene que nadar por debajo de 48.50 segundos en las series previas para acabar con la ilusión de Phelps. No es tan fácil.

Y no es tan fácil porque, con 49.05, Phelps firma el segundo cien más rápido de los americanos en 2004. Primero es Lezak: 48.17; Crocker tiene 49.06; Hall, 49.16; Dusing, 49.40; Woodward, 49.45...

Hall ha puesto toda la presión sobre el equipo técnico, apuntando a la injusticia que podría cometerse con los velocistas. Aunque en relevos se va más rápido, Hall, Walker, Dusing y Woodward, ya tienen su reto: salvar a Spitz. Nada menos.

Ian Crocker sí apoya a Phelps

En el conflicto que vive el equipo de Estados Unidos ante la inclusión de Michael Phelps en el relevo 4x100 libre, Ian Crocker se ha puesto del lado del fenómeno de Baltimore. Es una oportunidad para que Michael sume una medalla más. No tengo problemas con nadie, pero queremos alinear el mejor equipo en la final y si Michael no ha desperdiciado energías, seguro que él debe estar en la final, dijo Crocker.

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No fue a tope en los trials

Bob Bowman, entrenador de Michael Phelps, se ha descolgado en Stanford con una declaraciones sorprendentes: Puedo garantizar que Michael no nadó en los trials de Long Beach ni siquiera cerca del 100% de sus posibilidades. Hemos planeado todo para que dé lo mejor de sí mismo en Atenas, dijo Bowman. Long Beach nos enseñó que podemos ajustar algunas cosas, y eso hemos hecho, señala Bowman.

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