Vandenbroucke simuló el suicidio con su esposa
Disparó al aire mientras hablaban por teléfono

Frank Vandenbroucke hizo creer a su mujer, Sarah, que se suicidaba de un tiro de escopeta durante una discusión que mantuvieron telefónicamente, según declaraciones del padre del corredor publicadas ayer por la prensa belga. Jean-Jacques Vandenbroucke, padre del ciclista del equipo Fassa Bortolo, hizo estas declaraciones tras el incidente protagonizado el pasado lunes por su hijo, pero lo calificó de una disputa como las de otras tantas parejas.
El ciclista disparó una escopeta de caza en su casa de Nieuwkerke (oeste de Bélgica) y obligó a intervenir a una ambulancia y a diez agentes con chalecos antibalas que se desplazaron al lugar de los hechos tras ser avisados por la esposa del corredor. Según la versión de su padre, el pasado lunes mientras la pareja discutía por teléfono, Vandenbroucke salió y disparó al aire con su escopeta de caza, haciendo creer a su mujer que le había pasado algo.
Antidepresivos.
Los agentes que intervinieron en el incidente, tras dialogar con él, recomendaron seriamente al ciclista que acudiera a un especialista, a pesar de que ya lleva cuatro años siendo tratado por un psicólogo de Amberes. El padre del corredor recordó que el pasado lunes, Vandenbroucke le dijo a su madre que ahora necesito curarme, olvidar y volver a correr y que ese mismo día un médico le recetó antidepresivos.
Además, considera que la mala racha profesional y personal por la que atraviesa su hijo se inició tras conocer a su actual esposa, hace cinco años: No debería decir esto, pero desde el mundial de Verona (Italia), cuando conoció a Sarah -a quien califica de inteligente y agresiva- ya no está al cien por cien. Antes ganó setenta carreras y desde entonces sólo una.
Noticias relacionadas
Desde que en septiembre de 1999 ganase una etapa de la Vuelta a España, Vandenbroucke no ha vuelto a hacerse con ningún triunfo internacional. Además, ha protagonizado diversos incidentes profesionales (incluido el despido del equipo Cofidis) y personales, que le llevaron ante la Justicia por asuntos de drogas y por conducir en dos ocasiones bajo los efectos del alcohol.
Cuando están juntos se pelean y cuando no lo están lloran. Son una pareja diabólica, comentó Jean-Jacques antes de añadir que su hijo es un débil que no soporta que le dejen. Asimismo, considera que esta ruptura es definitiva y cree que es mejor que sufra de una vez por todas durante seis meses y se reponga, porque de lo contrario esto no acabará nunca.