"España debe estar en la vanguardia de esta lucha"
Sanidad y el CSD se coordinan en el nuevo programa


Queremos que España sea un país de vanguardia en la lucha contra el dopaje. (...) Desde el Consejo Superior de Deportes (CSD) se está impulsando una batalla sin cuartel contra esta lacra, es una prioridad del Gobierno. Contundente Jaime Lissavetzky, secretario de Estado para el Deporte, en la presentación ayer en el Ministerio de Sanidad y Consumo, junto a la ministra Elena Salgado, del Programa de Lucha contra el Dopaje. Es un pilar del Plan Nacional, que podría ser una realidad a finales de año.
El nuevo programa tratará de solventar la falta de coordinación existente hasta ahora entre Sanidad y el CSD en la batalla contra el uso de sustancias prohibidas y para ello desarrolla unas líneas estratégicas de actuación. Las medidas que presentamos son de prevención, con la idea de demostrar que con descanso, una buena alimentación y entrenamiento el deportista va a tener muchas más ventajas que si se dopa; y de control. Lissavetzky aseguró que este año se realizarán un 20% más de controles antidopaje y la mitad de ellos, por sorpresa, aunque sin asaltar la intimidad de los deportistas a las tres de la madrugada. Asimismo los equipos extranjeros que vengan a España deberán comunicar el contenido exacto de sus botiquines.
Farmacias.
Salgado explicó las medidas que atañen directamente a Sanidad. La gran novedad será la prohibición de la venta de todo tipo de complementos alimenticios en los gimnasios y centro deportivos. Estos productos no cumplen muchas veces con el etiquetado y enmascaran productos dopantes. Además, en colaboración con el sector farmacéutico, se vigilará estrechamente que los medicamentos legales utilizados en el tratamiento de algunas patologías no se desvíen para el dopaje. Se establecerá una red de alerta que se activará al superarse el límite máximo en el suministro a las farmacias de determinados productos.
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Reforma del Código Penal y creación de la tarjeta de salud
Ayer en el Ministerio de Sanidad y Consumo se habló de prevención y control. Lissavetzky pasó de puntillas sobre la represión y las consecuencias jurídicas del dopaje, algo que debe esperar. Sí estará incluido en el futuro Plan Nacional contra el Dopaje. El secretario de Estado explicó que es partidario del modelo francés antes que del italiano. Es decir, apuesta por sanciones penales para los distribuidores y traficantes y administrativas para los deportistas. Pero de momento este debate se me escapa, porque hay que hablarlo en el Gobierno y con el propio Ministerio de Justicia y, obviamente, será el Congreso el que tenga la última palabra si hay que hacer una reforma del Código Penal. También avanzó la intención de crear más adelante la tarjeta de salud para el deportista o practicante de actividad física. A este respecto, Lissavetzky contó que había recibido cartas de propietarios de gimnasios en las que le explicaban que muchos centros rivalizaban entre ellos por captar clientes ofreciéndoles una gran variedad de pastillas para mejorar artificialmente su rendimiento físico.