La longitud y el dopaje de Edwards redimen a Marion
Puede ser repescada en 100


En un mundo de androides, donde los rayos C del dopaje relucen en la oscuridad, la retirada rutinaria de un replicante, Torri Edwards, puede favorecer la repesca en los cielos olímpicos de otro presunto replicante: Marion Jones. Blade Runner deportivos, aunque no estemos en 2019.
Pero estas cosas sí pasan cerca de Los Angeles. En los trials olímpicos de Sacramento. Allí, Torri Edwards, quizá la mejor velocista del grupo de John Smith, fue subcampeona de 100 lisos, la noche más triste de Marion Jones, penosa quinta en esa misma final.
Ahora, Edwards puede quedarse sin su billete olímpico, si cae sobre ella el reglamento tras su control positivo en primavera por niketamida, un aglutinante que mejora la sintetización hormonal. Sin Torri en Atenas, Marion tendría plaza como mínimo en el 4X100. Pero además, es probable que Gail Devers, cuarta en la final de 100 lisos, decida jugar en Atenas sólo en 100 vallas. Si Devers no va en 100 lisos, Marion Jones sí podría defender en Atenas aquel título del hectómetro que firmó en Sydney cuando era otra Marion.
Entretanto, y como se veía venir, la Marion replicante de la Marion de los buenos tiempos dominó la longitud: 7,11, pedazo de salto que la mete entre las favoritas para Atenas. Es la segunda marca mundial del año (primera, la jamaicana Goulbourne, 7,16 en la altitud de México DF ). Marion no habló con los periodistas, pero dedicó al apreciable público un emotivo discurso. Thank you.
En 400, ganó Wariner (44.37), chico de Texas apadrinado por Michael Johnson. Se deshinchó otro presunto replicante:Calvin Harrison, quinto.
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Larry Wade, otro positivo
En menos de tres días, el diario Chicago Tribune ha revelado dos casos de controles antidopaje positivos, que afectan a sendos atletas entrenados por el célebre John Smith. Primero, la velocista Torri Edwards, que así ve peligrar su plaza olímpica en 100 lisos. Edwards cayó tras una prueba celebrada en las Antillas, la pasada primavera. El segundo nombre es el del vallista Larry Wade, que tiene la segunda marca mundial del año en 110 vallas: 13.13. Wade, novio de la velocista Inger Miller (también de John Smith), sufrió un control por sorpresa que delató toma de esteroides. El Análisis B aún no está hecho.