Bekele hizo realidad su sueño infantil

En la pequeña aldea de Oromo, en la región etíope de Arsi, un pequeño llamado Kenenisa Bekele vertió hace años lágrimas de emoción al ver uno de los inmensos triunfos de su compatriota Haile Gebrselassie y echó sus sueños a volar. Se vio corriendo más rápido que el Pequeño Emperador, famoso, aclamado y rico. Y comenzó a competir en pruebas escolares. Un buen día apareció por allí Jos Hermens, el mánager holandés cazatalentos, en otro tiempo excelente fondista. Me di cuenta rápidamente que Bekele era muy, muy bueno, pero no pensé que lo iba a ser tanto, ha declarado.
Lo acogió bajo su manto protector y los sueños del pequeño Kenenisa comenzaron a hacerse realidad: a los 18 años fue campeón mundial júnior de cross y subcampeón ¡absoluto! Luego ganó los títulos séniors en las pruebas corta y larga tres años seguidos, de 2002 a 2004. Y en los Mundiales en pista de París 2003 fue plata en 5.000, por detrás del keniano Kipchoge, pero por delante de El Guerrouj, y oro en 10.000, batiendo a Gebre, su ídolo, amigo y maestro.
El Emperador, además de ser un excelente atleta, también sabe de profecías: Kenenisa me batirá los récords de 5.000 y 10.000. Lo dijo cuando Bekele era júnior. El vaticinio se ha cumplido hace unos días: el 31 de mayo, plusmarca de la distancia corta; anteayer, récord en la larga.
A los 21 años Bekele ya es multimillonario. Con sus primeros ingresos se compró una casa donde vivir en Addis Abeba para entrenar mejor, porque las carreteras en Arsi son muy malas, pagó los estudios a sus cinco hermanos (sus padres son pobres granjeros) y se puso a estudiar inglés.
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En invierno vive en Addis y en verano se recluye en Nijmegen (Holanda), donde está el cuartel general de Jos Hermens, siempre rebosante de atletas africanos surgidos de las altiplanicies, escapándose de la pobreza y el hambre.
El próximo reto es Atenas. Allí intentará suceder en el título olímpico de 10.000 a su maestro Gebre. Los sueños del niño que lloró viéndole sus triunfos en la tele se habrán cumplido por completo.
