Yo digo Pedro P. San Martín

Allí trabajará sin nostalgias

Actualizado a

Noticias relacionadas

Del Bosque ha sido coherente, una vez más. Decía bajo mi firma hace unos días que el Real Madrid, a través de Florentino Pérez, le ofrecía migajas para regresar al club. La tentación era más una cuestión sentimental que de calidad profesional. Sólo le hizo dudar al técnico la insistencia de su amigo Camacho y de García Remón por incorporarlo al nuevo proyecto dirigiendo la cantera. Pero consta que no existió jamás una conversación telefónica presidente-entrenador para cuajar una oferta firme, porque ni a uno le urgía reincorporarlo ni al otro le apetecía ver ciertas caras. Era una reconciliación matrimonial imposible y, además, innecesariamente forzada. Lo dijimos aquél día: "Vicente es bonachón, no bobo".

Del Bosque es un entrenador de elite. No de niños. Y quiere demostrarlo después de superar el ‘shock’ de su despido en el Madrid. Ha manejado varias ofertas de la Liga, un par de ellas de Italia y alguna de Portugal. Y resulta que elige la más arriesgada: el Besiktas. Se va lejos, a un territorio por conquistar, a un fútbol difícil y sin saber una palabra de inglés, no digamos ya de turco. Pero así es Del Bosque, aunque su imagen dicte lo contrario, es un hombre global, aventurero, sin fronteras y sin complejos. Sólo ha puesto una condición: que su familia sea feliz en Estambul. Su huida estaba escrita. Cuanto más lejos de Madrid, mejor. Allí trabajará sin nostalgias y sin presión alguna.

Te recomendamos en Polideportivo