Cunego ganó el Giro con un 52% de hematocrito
Posee unos valores naturales que le facilitan una gran recuperación

Damiano Cunego es una mezcla de explosividad y resistencia aeróbica, unido a una gran capacidad genética para recuperarse en poco tiempo. Así lo define Carlo Guardascione, médico del Saeco, que entre otras cosas ha destapado que el joven vencedor del Giro posee un hematocrito del 52% y 18 de hemoglobina.
Con valores como esos en la sangre, Marco Pantani fue descalificado del Giro de 1999 y allí empezó su caída: Pero Cunego los posee de forma natural, por ello porta siempre un certificado de la UCI, para sacarlo en cuanto le hacen un control.
Ese alto valor de hematocrito que tan bien le viene para recuperarse de los esfuerzos, lo heredó de su padre, Enzo, mecánico de coches y piloto de rallys, del que también le viene la afición a los coches. Le gusta más hablar de la Fórmula 1 o de los rallys que de ciclismo. Y sin embargo, no ha caído en la tentación de comprarse un cochazo. Al menos antes de empezar el Giro seguía con su Skoda Octavia.
Tampoco le dio nunca por pilotar. De niño jugaba al hockey hielo. Luego se pasó al cross, donde fue un destacado atleta: dos veces campeón provincial una regional y tercero en el Campeonato de Italia.
Llegó al ciclismo por casualidad. Unos amigos le animaron a practicar. Era 1997, tenía ya 16 años. Al cabo de un mes ganaba su primera carrera. Al año siguiente dejó el atletismo para centrarse en el ciclismo. Y a los dos años (1999) se proclamaba campeón del mundo júnior en Verona, su tierra, unos días antes de que Freire ganara su primer Mundial.
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Giuseppe Martinelli, su director en el Saeco, quien curiosamente estuvo presente en la primera carrera que ganó Cunego, le propuso pasar al profesionalismo con 18 años, pero Damiano prefirió no saltarse la categoría amateur y esperar dos años más, a diferencia de Pozzatto, su gran rival generacional, que pasó ya ese año al Fassa Bortolo. Pozzatto, menos escalador pero más clasicómano, ganó más veces a Cunego en 1999, pero Damiano se llevó el mejor bocado, el Mundial.
El vencedor del Giro mira otra vez al maillot arco iris. El Mundial vuelve a disputarse en Verona, terreno conocido en el que está seguro de que puede ganar. Antes es muy posible que venga a la Vuelta a España, pero quizás sólo para preparar esa cita.
