Adiós al campeón
El ruso Andreev elimina de Roland Garros a Ferrero, limitado por su lesión


Pregunta básica: si Ferrero ganó el martes a Haas, y su lesión intercostal estaba más fresca que ayer, ¿cómo se puede excusar con esa misma lesión la derrota del campeón de Roland Garros ante un ruso jovencito? Pues...
Pues sí: esa lesión resulta especialmente molesta en los golpes y gestos en los que hay que estirar o lanzar el cuerpo y tirar de la caja torácica y las costillas: como la moción del saque. Peor aún, esa lesión lleva más de un mes limitando los entrenamientos de Ferrero. Le ha impedido asistir a los grandes torneos de preparación y ha hecho un dolor de sus últimas sesiones. Juan Carlos salió a jugar Roland Garros infi ltrado, encorsetado, por dignidad y por 1.000 puntos que tenía que defender. Así y todo, laminó a Haas. Pero no había que engañarse: esencialmente, aquel resultado se debió sobre todo a las torpezas del alemán ante el Ferrero más limitado de los últimos años.
¿Dónde estaban y están las limitaciones. En los desplazamientos laterales y, sobre todo, en saques y remates. Ayer, ante Andreev, la velocidad media de los segundos saques de Ferrero estuvo en 136 km./hora. Eso, con un 49% de primeros. Bajo mínimos para un Gran Slam. El martes, Haas ya le había asesinado en los restos a los ventajas, pero le perdonaba la vida cada vez que servía. Pero ayer, Andreev no perdonó.
Feli y Mantilla. Ni perdonó Andreev, ni perdona la brutal competitividad de Roland Garros. Cuando hace sol y bate el viento, la pista central, la Philippe Chatrier, se convierte en un secarral arenoso: un pedazo del desierto de Namibia trasplantado al Bois de Boulogne.
Desde el principio, Ferrero se apercibió de que Andreev no le iba a hacer tantos regalitos como Haas. De por sí, a Ferrero le invaden las dudas cuando no domina el marcador desde el principio. Y con el costado hecho una molestia, todo fue a peor.
Al perder el primer set, Ferrero, acortando los golpes y el ánimo, fue descendiendo al fondo de ese pantano o depresión que aterra al tenista más valeroso. Y en poco más de dos horas, el moscovita Andreev, 19 años, hizo envejecer al campeón entre el rumor de la Philippe Chatrier.
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...Y casi ahora mismo acaban de suspender Mantilla y Safin, 7- 7 en el quinto set, tras 254 minutos al sol. Con 5-4 en el quinto set y saque, Mantilla tuvo bola de partido. Hoy siguen. Combate sin cuartel. Roland Garros.