El corazón de Gil no aguantó más
Falleció a las cinco de la tarde de ayer. Antes había sufrido dos crisis cardiacas. Los médicos intentaron reanimarle sin éxito durante más de dos horas


Jesús Gil, máximo accionista y ex presidente del Atlético, falleció en la tarde de ayer a los 71 años de edad. El corazón de Gil no aguantó más y sobre las 17:00 horas dejó de funcionar. Los doctores Pedro Guillén y Mariano Malillos, director general y director médico de la Clínica Cemtro, lo anunciaron a los numerosos medios de comunicación que abarrotaban el hospital a las 19:46 horas. Jesús Gil fue ingresado el pasado domingo en la Clínica Cemtro debido a un infarto cerebral maligno en el hemisferio dominante que sufrió en su fi nca de Valdeolivas. Durante toda esta semana el ex presidente del club madrileño se ha mantenido luchando entre la vida y la muerte, aunque los partes médicos emitidos eran cada vez más pesimistas y las posibilidades de superar este problema agudo eran mínimas.
Jesús Gil sufrió una crisis cardiaca a media mañana de ayer, lo que agravó su estado de salud, ya de por sí de extrema gravedad. Su corazón empezaba a no aguantar más e incluso sufrió otra crisis cardiaca. Los médicos que le han atendido no han dudado en consultar a especialistas de otros centros y todos quedaron asombrados del carácter y la lucha de Gil por aferrarse a la vida. Tristemente, las noticias era cada vez peores, aunque la familia de Gil seguía apelando a esa fortaleza vital de la que el ex presidente siempre hizo gala.
Los galenos del centro destacaron que durante un par de horas intentaron hacer todo lo posible para evitar lo que ya casi era un hecho: el fallecimiento de Gil. Los médicos hicieron "maniobras de resucitación que no han sido útiles". Descanse en paz Jesús Gil y Gil.
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El equipo médico: "Era una lesión grave"
Pedro Guillén comentó ayer que "la magnitud de la lesión que sufría Gil era muy grande y todo el personal de la clínica hizo todo lo humanamente posible por salvar su vida. Pero era una lesión muy importante, que al final no pudo superar. El infarto maligno que sufría hizo aumentar constantemente la gravedad del estado de Gil". El doctor Malillos prefirió obviar detalles del óbito y no pudo reprimir las lágrimas por la emoción de haber hecho lo imposible por salvar a Jesús Gil.