Iban Mayo completa una gran exhibición
Ganó la etapa llana y fue segundo en la crono, tras Luis León Sánchez

No se tienen noticias de si Armstrong se ha asustado al ser informado de los resultados de Iban Mayo en esta Clásica de Alcobendas y cía. Pero no cabe duda que tan tremenda exhibición nos ha puesto las pilas a la afición española en general y a la vasca en particular. Tenemos un paladín a quien confiar nuestra suerte en el próximo Tour. Un campeón polivalente capaz de dominar por tierra, mar y aire.
Entraba dentro de los cálculos que un escalador como Iban Mayo ganara el sábado en Navacerrada, aunque no con la superioridad que demostró sobre Heras, Sevilla y compañía. Pero lo que nadie podía esperar es que con el maillot amarillo, el peor color para pasar desapercibido, sorprendiera a un kilómetro de meta a los velocistas y ganara la etapa llana.
Noticias relacionadas
Sólo le faltó ganar por la tarde la contrarreloj. Y casi. Le faltaron tres segundos. Mayo pegó un puñetazo en el manillar al cruzar la meta y ver que se le había escapado un bonito triplete. Es el gesto que se espera de todo campeón. Por mucho que haya ganado la general y dos etapas, siempre hay que querer más.
Un León. Pero también fue un gran final que la crono la ganara Luis León Sánchez, un chaval de 20 años, murciano de Mula, neoprofesional, con una estupenda planta de rodador (1,86 metros y 72 kilos) y con una curiosa tradición familiar: su abuelo, su padre, su tío y sus tres hermanos tienen León como primer o segundo nombre.
