El Pavón de los banquillos


Rafael Benítez (Madrid, 1960) ingresó en la cantera del Real Madrid en 1973, fue campeón de España juvenil en 1978 y en 1980 salió para probar suerte en el Parla y en el Linares, donde se retiró como futbolista en 1986 no sin antes haber sido internacional universitario en México 79 con España. Licenciado en el INEF en 1982, se sacó el título de entrenador en la promoción del 89. Mientras metía los codos en los libros, Benítez regresó a La Castellana (1986), esta vez como aprendiz de entrenador. Pronto se convirtió en la envidia de muchos al hacer campeón al Castilla juvenil, al Real Madrid C en Preferente y al Sub-19. Fue cuando le descubrió Vicente del Bosque, que atisbó en él a un gran estratega y le nombró su segundo entrenador en la temporada 93-94. Con el relevo de Del Bosque, Benítez cayó al filial, donde chocó con Valdano al insistirle éste que alinease a Sandro. Benítez se estrenó en Primera entrenando al Valladolid, y siguió con Osasuna y Extremadura. Sin equipo en 1999 y con los lunes al sol, se echó la mochila a la espalda y recorrió Inglaterra e Italia para estudiar los métodos del Manchester de Ferguson y el Milán de Sacchi, con los que entabló amistad. Tras colaborar en Prensa aceptó el reto de Segunda con el Tenerife 2000-01. Dos jornadas antes de lograr el ascenso ya tenía el compromiso del Valencia gracias a Subirats, el único que apostó por él frente a la opción mediática de Bianchi. Nueve meses después, el técnico empollón hacía campeón al Valencia. Ayer repitió.