Amenaza la Bestia
El Zaragoza recibe al Sevilla del goleador Baptista con una defensa en cuadro: Álvaro, Milito y Cuartero son bajas

Con el alumbrado de la Feria de Abril a la vuelta de la esquina, la Bestia asoma la cabeza por La Romareda en el peor momento para el campeón de Copa. Los cuatro goles recientes de Julio Baptista ante el Racing de Santander, ante un público todavía boquiabierto en el Sánchez Pizjuán, son la amenaza, quizá más que los tres partidos sin ganar del Real Zaragoza y su afán persistente por dejar atrás la sombra del descenso, para lo que todavía se hacen cuentas a pesar de encontrarse tan cerca. A objetivos mucho más altos, sin embargo, apunta un Sevilla sin Darío: sólo le vale ganar para seguir pujando por la UEFA y, como dice Caparrós, no valen ya las medias tintas de Vigo. Se encuentra a sólo tres puntos de las posiciones que dan el privilegio de jugar en Europa, pero tiene otros dos pretendientes de tan preciada miel por encima suyo.
Teniendo en cuenta que el empate no le sirve a nadie, podría darse la circunstancia de que Víctor Muñoz quisiera sellarlo antes de empezar. No porque su carácter ganador le haya abandonado. Sencillamente porque tener de baja a Álvaro, Milito y Cuartero en la defensa es demasiado lastre. Son las secuelas de Medina Cantalejo, Luisito el sevillista, como ya le llaman en Zaragoza. Rebosio y Toledo correrán al auxilio como centrales de emergencia, recolocando a Ponzio en el lateral, a Generelo como compañero de Movilla... Demasiados cambios de piezas y de nombres en tan poco tiempo, más con una victoria como objetivo.
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Pablo Alfaro y su bisturí vuelven a su casa. No le va a faltar la ovación al jefe de un Sevilla desahogado y que navega con mar llana desde hace tiempo. Habrá pues ración de jabón y mucho trabajo para Esteban, amigo íntimo de Movilla, que deberá vérselas con un David Villa enfadado. Lleva dos semanas sin marcar, convirtiéndose de esta manera en el contrapunto de Baptista, de Magallanes, el otro uruguayo del Sevilla.
Curiosa comparación la que se podría hacer con ambos clubes: Zaragoza, rigor económico y crecimiento progresivo; Sevilla, "vamos a darle marcha al Pizjuán por mucho que tengamos que vender a Reyes para respirar". ¿Quién será el ganador? Ustedes deciden, o puede que lo haga Megía Dávila, el árbitro de la primera vuelta que repite hoy. El Zaragoza no tiene muy buen recuerdo. Otra pregunta: ¿Acaso alguien lo tiene?