Yo digo Pedro P. San Martín

Goleador de clase media

Actualizado a

Noticias relacionadas

La metamorfosis de Morientes tiene dos explicaciones: Mónaco y Deschamps. Una ciudad cómoda, un club sin tensiones, un equipo de talante festivo. Y un entrenador autónomo, respaldado, jaleado y seguro de sí mismo, satisfecho con la respuesta de su jugador número 10. El Moro goza en el campo, sonríe, participa mucho con el balón en más terreno que el simple remate de área. Se mueve con confianza, aplaudido por un público agradecido y reforzado por el papel de liderazgo que asumió desde el primer día. Está, incluso, hasta más delgado y fibroso que nunca. Morientes pisa por Europa con un desahogo impresionante, aunque en el campeonato francés sus números sean algo más oscuros.

Las preguntas son: ¿Debe recuperar el Madrid a Morientes? ¿Hay temporada suficiente para que Ronaldo y el Moro combinen minutos de juego? Si miramos lo que viene sucediendo en esta campaña, la apuesta por Portillo y la cesión del ariete fue desacertada. Sobre todo porque Queiroz no ha considerado nunca al chaval de Aranjuez un relevo de calidad para cuando no jugó Ronie. Quizás a Morientes le hubiera dado cancha en esos partidos en los que faltó un rematador de área. Pero, no nos equivoquemos: esta cesión y la no repesca del ariete la próxima temporada es pura estrategia de club antes que criterio futbolístico. La nómina engorda demasiado con goleadores de clase media.

Te recomendamos en Polideportivo