"Vine para disputar partidos como éste"
Kambala afronta su primera final europea con el Real Madrid. Tras sus años en Las Vegas y en el Efes de Estambul, no le importa la presión.


¿Siente presión ante su primera final como madridista?
Para mí, será un partido más, lo usual. Me concentraré al máximo, como lo hago siempre. Sé que habrá emociones fuertes, pero no tienen por qué afectar a mi foco particular. Cuando llegué al Real Madrid, sabía que venía para disputar partidos como éste. Aquí hay mucha presión para ganar, pero en el Efes Pilsen era parecido. No es que fuera presión: era obligación. Allí, o eras campeón, o nada valía.
Es decir, que sabía lo que le esperaba cuando fichó por el Madrid.
Perfectamente. Desde que llegué, me he encontrado justo lo que esperaba. No veo nada extraño en este club. Las perspectivas del Real Madrid son las de un grande, las de aspirar a ganar todas las competiciones en las que participa. Lo sabía cuando acepté su oferta y además fue una de las razones por las que vine.
¿Hay alguna clave para el partido?
Mantener el espíritu defensivo del equipo y que el balón se dosifique bien en ataque, para que todos tengamos nuestra oportunidad. Y que nada te afecte personalmente.
¿Qué sabe del Hapoel de Jerusalén?
Al contrario de lo que piensa mucha gente, se trata de un gran equipo y se ha metido en la final por méritos propios, nadie le ha regalado nada. Conozco muy bien a su pívot Kuzikaro, al que me he enfrentado muchas veces con nuestras respectivas selecciones de Letonia e Israel. Hemos mantenido auténticas batallas, es un jugador muy duro. Encarna el espíritu de todo el Hapoel.
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¿Cree que el baloncesto goza de bastante atención en España y en Madrid?
Para mí, sí. El Pabellón Raimundo Saporta está lleno casi siempre. Los otros pabellones a los que vamos a jugar (Kambala dice gyms, gimnasios, a la americana) también se llenan para vernos. He vivido partidos fuertes y de mucha intensidad, como en las canchas del Pamesa Valencia, sobre todo, y del Tau Vitoria. Esos partidos tienen tanta o más fuerza que los de mi época en la Universidad de Nevada, en Las Vegas. Yo siempre me fijo en el público. Y si veo que los gyms se llenan, me parece que no debe haber mucho problema, por más atención que ocupe el fútbol, que, por supuesto, la ocupa.